Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Leonardo Alves quiere fútbol continental; si el Ituano puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guilherme Xavier estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Ituano, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ituano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Ezequiel ha apuntado la fecha.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Ituano la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Ituano se ha beneficiado de él.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Ituano no han contestado, que también es una forma de contestar.
La operación que iba a llevar a Kauan Richard al Ferroviária se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Ituano con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Rodriguinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. CRB conserva a su hombre, y Ituano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Botafogo-SP esperando con una camiseta. En Ituano nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ituano pueden fingir no haber oído.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Leonardo Alves quiere fútbol continental; si el Ituano puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ituano preguntó y Stal Rzeszów dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Mancha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ezequiel, y el técnico lo permitió.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Ituano estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
La oferta de Confiança por Marlon Yan se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El acuerdo con Bragantino está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Horizonte conserva a su hombre, y Ituano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Ituano no lo retendrá fingiendo lo contrario.
A Chapecoense le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Ningún futbolista ha costado nunca tanto a este club, y la cifra se recitará cada vez que falle un pase durante los próximos dos años.
Plantilla07/12/2026
Neto Berola se lesiona los ligamentos de la rodilla: 33 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 33 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Ituano no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Ituano ha hecho la parte difícil con Atlético Mineiro, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Ituano nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Bruno Mezenga y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Un nombre más en la lista: Anápolis ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Zé Carlos. La respuesta de Ituano no ha cambiado. De momento.
En breve
La gradaEl Ituano gasta $5.6M en el fichaje que la ciudad quería
La oferta de Santa Cruz por Éder Bezerra se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Ituano pagó $5.6M y Goianésia lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Goianésia ha hecho la parte difícil con Atlético Mineiro, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Un nombre más en la lista: Penedense ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Daniel Alves. La respuesta de Goianésia no ha cambiado. De momento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goianésia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva07/12/2026
Los sueldos se tragan el 103% de los ingresos de Goianésia
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Una consulta de cesión a Sport Recife: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Éder Bezerra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Paulo Assis la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Porto Vitória intentó reordenarse, el Goianésia no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Media liga jugada, puesto 4, 30 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
6 goles en un partido, Leonardo Alves en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Goianésia ni a Portuguesa.
Carlos Mendes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Alberto Ramírez, y el técnico lo permitió.
Acabó 3‑3, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo23/11/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». José Pacheco eligió la versión del vaso medio lleno del 3‑3; la afición se fue con la otra.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Goianésia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Rodrygo Batista y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Portuguesa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rafael Borges, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Douglas Lima firme algo — un contrato en Goianésia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloFelipe Rangel llama a la puerta del técnico
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Partido07/11/2026
Tras 10 partidos, Goianésia vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 10 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Boavista; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Goianésia y Boavista, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». José Pacheco tras el 2‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Partido31/10/2026
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Goianésia. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Carlos Alves está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Goianésia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Éder Bezerra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Renato Moreira la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑0, José Pacheco podía permitirse ser generoso.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Douglas Lima firme algo — un contrato en Goianésia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Rafael Borges
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Alex Moura tiene 16 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
A los 33, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». José Pacheco tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Luís Guimarães
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Goianésia?
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Goianésia pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 8.81 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goianésia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Eduardo Neves, y el técnico lo permitió.
10 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Notas de los jugadoresLeonardo Alves los va pasando de uno en uno
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Goianésia, y no se va a retirar.
Rodrygo Batista y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Goianésia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Tiene 18 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Leonardo Alves no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 35 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Éder Bezerra y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla31/08/2026
Carlos Mendes choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 6.91, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Minuto 90, contra Mixto, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
David Montero se lesiona los ligamentos de la rodilla: 18 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 18 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Dos goles y un 8.22 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Éder Bezerra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Plantilla24/08/2026
Carlos Mendes choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo24/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». José Pacheco, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luiz Cunha, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Paulo Assis
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Goianésia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Luís Guimarães la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Plantilla10/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Goianésia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Mendes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Água Santa. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
Calificado con 7.50. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
1 error, un gol y una noche delante de los mismos tres segundos. La verá hoy, mañana y probablemente en febrero, y cualquiera que haya jugado sabe en qué fotograma se queda parado.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Leonardo Alves quiere fútbol continental; si el Goianésia puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Rodrygo Batista estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Goianésia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo03/08/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». José Pacheco no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Goianésia tampoco lo escondía nadie.
Le quedan 24 meses y no ha habido ni una palabra de oferta. El club que deja negociar al calendario acaba perdiendo contra el calendario.
Plantilla03/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Goianésia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Batista está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Pouso Alegre defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.