La Crónica de Haladas
Partido26/08/2026
Zoltan Orban mete a Haladas en la siguiente ronda
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Zoltan Orban lo hizo ante Ujpest. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Haladas.
Partido26/08/2026
El Haladas lo gana en el tiempo añadido
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 122. Ujpest repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Mercado31/08/2026
Attila Nikolic pide salir de Haladas
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla31/08/2026
Palabras mayores en Haladas
Balazs Sallai y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Mercado31/08/2026
Otra vez todas las miradas en Krisztian Bese
El teléfono ha vuelto a sonar por Krisztian Bese, y esta vez al otro lado está Bekescsaba. En Haladas escuchan con educación y no prometen nada.
La grada31/08/2026
Uno de los suyos: Attila Nikolic
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Notas de los jugadores31/08/2026
Zoltan Orban en cifras de sobresaliente
Una actuación de 8.07 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Notas de los jugadores31/08/2026
Dominik Kleinheisler los encaró todo el partido
Regates completados: 17. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo31/08/2026
Norbert Szélpál se lleva el toque del técnico
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
En breve
- El banquillo El veredicto del entrenador
- El banquillo Krisztian Bese, fuera tras una mala racha
- El banquillo Balazs Sallai, víctima de la pizarra