Junior Palacios se lesiona los ligamentos de la rodilla: 112 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 112 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cortulua pueden fingir no haber oído.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Ezequiel Santa Cruz lo ha hecho, en Cortulua, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Estudiantes conserva a su hombre, y Cortulua vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alexis Ordóñez, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Fabian Diaz está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Cortulua saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Cortulua. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
El banquilloJohan Lopez llama a la puerta del técnico
Mateo Restrepo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cortulua puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Mercado28/09/2026
Felipe Arias tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Cortulua ha sido explícito sobre la situación de Felipe Arias, que es más de lo que reciben muchos.
El banquillo28/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Santiago Sinisterra salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El banquillo28/09/2026
Rafael Castillo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cortulua lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Lo que viene28/09/2026
Cortulua se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Junior llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Cortulua dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla07/09/2026
Una lesión de rodilla de las peores para David Giraldo
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cortulua pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dos goles y un 9.04 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cortulua cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
42 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cortulua pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Mateo Restrepo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Cortulua y de Millonarios por igual; los demás se lo pasaron en grande.
El nombre de Felipe Rodriguez ha aparecido en conversaciones de las que Cortulua no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 34 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Regates completados: 29. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Muriel, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Julian Sinisterra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo24/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Santiago Sinisterra salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
2 arriba y con todo controlado, y terminó con Deportes Tolima como el equipo más feliz. No hay versión de esta tarde que el Cortulua disfrute revisando.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Fabian Diaz lo produjo, y el 8.86 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Mateo Restrepo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 94. Union Magdalena repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Dos goles y un 8.82 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mateo Restrepo y Cortulua acuerdan 4 años más.
Paulo Moura y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla10/08/2026
Mateo Restrepo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cortulua cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Julian Sinisterra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.