La racha sin perder llega a 14. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
30 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Partido28/11/2026
El Pachuca convierte su casa en un mal sitio para visitar
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
22 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pachuca pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brian García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Oussama Idrissi firme algo — un contrato en Pachuca o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
29 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pachuca pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pachuca no han contestado, que también es una forma de contestar.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Alexei Dominguez tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Veracruz ha acudido a Ararat-Armenia con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Kevin Escamilla está viviendo esa versión en el Veracruz, y suele notarse en el primer mes.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Rodolfo Romo era uno de los motivos por los que la gente venía, y $1.9M no sustituye eso por sí solo.
La persecución de Santiago Cena terminó con $460.0K cambiando de manos y Independiente Rivadavia sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
$99.0K sobre la mesa de Pumas UNAM. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La grada17/08/2026
El Veracruz gasta $460.0K en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $460.0K por Santiago Cena, y durante una semana nadie se queja de nada.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Eliás Montiel era uno de los motivos por los que la gente venía, y $4.7M no sustituye eso por sí solo.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.41 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
La persecución de Rodolfo Romo terminó con $1.9M cambiando de manos y Veracruz sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Nadie en el club dirá en voz alta para quién es este fichaje, que es justamente cómo se sabe para quién es. Xavier Biscayzacú llega para quedarse con una camiseta que todavía lleva alguien.
$1.9M era lo máximo que el club iba a pagar y Veracruz pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $100.0K: un club que quiere a Ángel Rico lo suficiente como para preguntar dos veces.
Regates completados: 39. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Notas de los jugadores10/08/2026
Oribe Montes, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.83
Un 7.83 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
La grada10/08/2026
La afición se rebela por la venta de Rodolfo Ochoa por $10.7M
Se va al Newcastle United, el club tiene $10.7M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Daniel Moreno. 3‑1 ante Dorados, y la ovación final fue sobre todo suya.
$1.9M sobre la mesa de Veracruz. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Pachuca ha acudido a Veracruz con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $2.0M: un club que quiere a Rodolfo Romo lo suficiente como para preguntar dos veces.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Erick Guardado es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Marco Marquez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.