19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Llaneros pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Julian Beltrán no lo necesitó: 7.73, y parecía el más cómodo del campo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Llaneros, y no se va a retirar.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla02/04/2029
Julian Beltrán es el mejor joven del mes en la categoría
Con 21 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Llaneros se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Juan David Ramírez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Julian Beltrán sale de esa comparación dentro del equipo, y el Llaneros se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Le han quitado la capitanía a Luis Miranda. En el Llaneros lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Llaneros, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Jhojan Escobar: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Llaneros necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Llaneros pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
67 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
Plantilla15/01/2029
Palabras en el entrenamiento del Llaneros sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dubán Ayala está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brayan Hurtado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Llaneros, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Universitario llegó con $6.1M y se marchó con el mejor jugador de la casa. La directiva lo llamará negocio; la cola de la taquilla usará otras palabras.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Llaneros se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Llaneros pueden fingir no haber oído.
Néider Ospina se ha ido, en las cuentas hay $6.1M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
El acuerdo con Deportivo Pasto está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Junior conserva a su hombre, y Llaneros vuelve a una lista con un nombre tachado.
Juan David Ramírez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Llaneros lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Mercado16/10/2028
Junior Orobio tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Llaneros ha sido explícito sobre la situación de Junior Orobio, que es más de lo que reciben muchos.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Francisco Meza: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Llaneros necesitando que juegue como si nada de eso importara.
El banquillo16/10/2028
Emilio Pardo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Llaneros lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Juan David Ramírez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/08/2028
Kelvin Osorio choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Yan Mosquera: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Llaneros necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Llaneros hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Llaneros se está agotando.
Francisco Meza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atletico Bucaramanga conserva a su hombre, y Llaneros vuelve a una lista con un nombre tachado.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Llaneros cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Llaneros hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
12 partidos sin ganar, y entonces esto, contra Independiente Medellin. El alivio es un ruido extraño en un campo de fútbol, y al final fue el único que se oyó.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Llaneros pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. America de Cali conserva a su hombre, y Llaneros vuelve a una lista con un nombre tachado.
El gol que puso a Independiente Medellin por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Llaneros empató, 4 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
Juan David Ramírez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaKelvin Osorio choca con un compañero por las exigencias
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloEl técnico pone a Yan Mosquera de ejemplo
Ya van 12 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Llaneros hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La operación que iba a llevar a Kevin Armesto al Deportes Quindio se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Llaneros con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Llaneros pueden fingir no haber oído.
Directiva24/07/2028
Pasa el cierre con 0 de alta y 5 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Llaneros hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Llaneros puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
El acuerdo con Deportivo Pasto está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Francisco Meza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Llaneros preguntó y Talleres dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Llaneros sobre quién trabaja
El banquilloEl técnico pone a Kelvin Osorio de ejemplo
El acuerdo con Union Magdalena está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Llaneros vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un punto rescatado en el minuto 90 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Plantilla17/07/2028
Palabras en el entrenamiento del Llaneros sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kelvin Osorio está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Llaneros pueden fingir no haber oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kevin Armesto, y el técnico lo permitió.
El banquillo10/07/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Rafael Muriel salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 66 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Carlos Barreiro había puesto su parte para construir un colchón de 2 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Deportivo Pereira le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
El nombre de Kevin Armesto ha aparecido en conversaciones de las que Llaneros no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 75 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Fueron 6 paradas, y al menos tres que no tenían por qué serlo. Los diez jugadores de campo le deben una ronda, y lo saben.
La grada26/06/2028
La afición se rebela por la venta de Léider Riascos por $1.9M
Se va al America de Cali, el club tiene $1.9M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Traspaso acordado, contrato acordado, y una resonancia que dijo otra cosa. Él vuelve a Tigres; Llaneros vuelve al mercado; y los dos insistirán en que aquí no hay historia.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. America de Cali conserva a su hombre, y Llaneros vuelve a una lista con un nombre tachado.
Julian Beltrán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kelvin Osorio estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Llaneros lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atletico Nacional conserva a su hombre, y Llaneros vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Llaneros hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Llaneros no han contestado, que también es una forma de contestar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 97 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Puesto 17, 16 puntos, y cada resultado hasta hoy reducido a una línea. La segunda vuelta empieza con la misma plantilla y otras expectativas.
Plantilla05/06/2028
Kelvin Osorio choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 105 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Llaneros, y no se va a retirar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla29/05/2028
Kelvin Osorio choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Llaneros desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Deportes Tolima sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
En breve
El banquilloUn error, y Kevin Armesto todavía lo paga
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Llaneros hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Llaneros puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Llaneros es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla22/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Llaneros sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yan Mosquera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Llaneros pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Llaneros hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Yan Mosquera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Rafael Muriel tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
A Yan Mosquera le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Julian Beltrán sale de esa comparación dentro del equipo, y el Llaneros se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Carlos Barreiro está en ella.
Cada toque se pesa, cada declaración se disecciona, cada error se repite en bucle. Hay jugadores que crecen con eso; a otros los acaba en silencio; nadie sabe cuál es cuál hasta después.
En breve
El banquilloMateo Guerrero se lleva el toque del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Llaneros hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Llaneros, y no se va a retirar.
Francisco Meza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Carlos Barreiro. 1‑0 ante Atletico Bucaramanga, y la ovación final fue sobre todo suya.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.81 en la ficha, y la afición del Llaneros se fue a casa repitiendo un nombre.
Plantilla01/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Llaneros sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yan Mosquera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 141 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Juan David Ramírez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
Plantilla24/04/2028
Yan Mosquera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo24/04/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑3, pronunciadas por Rafael Muriel ante una sala que ya las había oído.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.