Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el KAA Gent hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El Black Aces no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $6.6M por Sifiso Zwane, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Karim Mohammadi acaba de firmar por el KAA Gent y, por una vez, la respuesta importaba.
Davy Roef estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La grada18/01/2027
El KAA Gent gasta $10.9M en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $10.9M por Karim Mohammadi, y durante una semana nadie se queja de nada.
Plantilla18/01/2027
Atsuki Ito choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Wilfried Kanga. 2‑0 ante Standard Liege, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
Notas de los jugadoresAimé Omgba en cifras de sobresaliente
9 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Majid Beiranvand lo produjo, y el 8.21 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Karim Mohammadi era uno de los motivos por los que la gente venía, y $10.9M no sustituye eso por sí solo.
Ramin Khodadad estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La operación que iba a llevar a Masoud Hajsafi al Cruzeiro se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Padideh con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Padideh estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
19 goles y una media de 7.38 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
12 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Ya son 15 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Majid Beiranvand lo produjo, y el 8.26 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Vouria Mohammadi no lo necesitó: 7.65, y parecía el más cómodo del campo.
18 goles y una media de 7.35 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya son 14 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Esteghlal Ahvaz querrá olvidar esto cuanto antes: 10‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Padideh fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 9.35 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Karim Mohammadi lo produjo, y el 8.61 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Saeid Gholizadeh lo produjo, y el 8.37 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 28 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
18 goles y una media de 7.54 en la temporada. Un estado de forma así se nota mucho más allá de esta ciudad.
Notas de los jugadores21/12/2026
Ali Vafaei, 17 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.40
Un 8.40 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 17. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
En breve
PartidoEl Padideh convierte su casa en un mal sitio para visitar
Ya son 12 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 44 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
6 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
10 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Padideh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Masoud Hajsafi no lo necesitó: 8.46, y parecía el más cómodo del campo.
5 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Padideh y de Naft Tehran por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Padideh hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Masoud Hajsafi no lo necesitó: 8.33, y parecía el más cómodo del campo.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Padideh y de Saba por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Plantilla02/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kaveh Gholizadeh está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Padideh hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Notas de los jugadores26/10/2026
Masoud Hajsafi, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.21
Un 8.21 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores26/10/2026
Noventa minutos de Saeid Torabi en su mejor versión
Calificado con 8.98. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Padideh.
Partido24/10/2026
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Padideh. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
En breve
Notas de los jugadoresKarim Mohammadi jugó una tarde distinta a la de todos los demás
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Masoud Hajsafi no lo necesitó: 7.94, y parecía el más cómodo del campo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Padideh pueden fingir no haber oído.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Padideh y Tractor, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Saipa querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Padideh fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Masoud Hajsafi no lo necesitó: 7.79, y parecía el más cómodo del campo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Padideh, y no se va a retirar.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Padideh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Padideh ha sido explícito sobre la situación de Omid Mohammadi, que es más de lo que reciben muchos.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.32, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Notas de los jugadores17/08/2026
Vouria Mohammadi, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.60
Un 7.60 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Ramin Khodadad estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 goles en un partido, Hossein Karimi en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Padideh ni a Naft Tehran.
En breve
PlantillaKaveh Gholizadeh choca con un compañero por las exigencias
El balón del partido es para Saeid Torabi, cuyos 3 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Notas de los jugadores10/08/2026
Majid Beiranvand, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.66
Un 7.66 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Ramin Khodadad estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 goles en un partido, Saeid Torabi en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Padideh ni a Esteghlal Khuzestan.
Un nombre más en la lista: Saba ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Mohammad Ghoddos. La respuesta de Padideh no ha cambiado. De momento.
Notas de los jugadores10/08/2026
Noventa minutos de Saeid Torabi en su mejor versión
Calificado con 9.38. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Padideh.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Karim Mohammadi en su mejor versión