Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
0‑3 para Al-Orobah, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Salman Al-Nemer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva30/12/2030
Los sueldos se llevan el 168% de lo que ingresa Al-Mojzel
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
10 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Al-Mojzel tiene que sacar un resultado de donde sea.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.28 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 7.50, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo23/12/2030
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Al-Mojzel tampoco lo escondía nadie.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Mojzel, y no se va a retirar.
Salman Al-Nemer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Toca Al-Fayha, y los dos saben hacer la cuenta. Ganar, y la tabla cambia de cara; perder, y se queda con la cara que todo el mundo temía.
El banquillo16/12/2030
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ali Al-Harbi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Mojzel las despedidas han empezado en voz baja.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Plantilla25/11/2030
Palabras en el entrenamiento del Al-Mojzel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hamad Al-Enezi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Mojzel pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Mojzel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Mojzel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El ánimo en el Al-Mojzel ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Al-Mojzel se está agotando.
Salman Al-Nemer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva04/11/2030
Los sueldos se tragan el 154% de los ingresos de Al-Mojzel
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑4, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Notas de los jugadores28/10/2030
Ali Al-Harbi, 17 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.63
Un 7.63 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 17. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Abdullah Al-Sheikh entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.09 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
100 partidos con estos colores. Una entrega así es cada temporada más rara, y la grada lo sabe.
El banquillo21/10/2030
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Mojzel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 17 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
Regates completados: 12. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Faisal Al-Subaie firme algo — un contrato en Al-Mojzel o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La afición se organiza contra la directiva de Al-Mojzel
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.05 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Mojzel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Al-Diriyah se llevó los puntos tras un 1‑3 que costará explicar en la grada.
Directiva07/10/2030
Los sueldos se llevan el 148% de lo que ingresa Al-Mojzel
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
14 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Mojzel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Al-Mojzel y de Ohod por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
El banquillo23/09/2030
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 3‑5, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
En breve
Plantilla5 caras nuevas y el Al-Mojzel todavía se está conociendo
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Abdullah Al-Sheikh no lo necesitó: 8.30, y parecía el más cómodo del campo.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.98 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Directiva02/09/2030
Pasa el cierre con 18 de alta y 24 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Al-Mojzel hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Al-Mojzel lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Al-Ra'ed, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
El acuerdo con Al-Qadisiyah está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ali Al-Harbi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Mojzel las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Talal Al-Qahtani y Al-Mojzel acuerdan 2 años más.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Al-Orobah esperando con una camiseta. En Al-Mojzel nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Guillaume Marchal no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Mojzel, y no se va a retirar.
$210.0K sobre la mesa de Al-Faisaly. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Sultan Al-Sheikh se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Al-Orobah esperando con una camiseta. En Al-Mojzel nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Ohod tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Mojzel nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Ali Al-Sheikh está viviendo esa versión en el Al-Mojzel, y suele notarse en el primer mes.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Shabab conserva a su hombre, y Al-Mojzel vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Al-Taawoun le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Al-Mojzel la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Abdullah Al-Sheikh tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Salman Al-Nemer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Al-Mojzel preguntó y Al-Diriyah dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Al-Mojzel ha hecho la llamada a Al-Faisaly. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Al-Mojzel ha hecho la llamada a Al-Hazem. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
La afición se organiza contra la directiva de Al-Mojzel
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Al-Mojzel se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Mojzel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Khalid Al-Mansour. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
DirectivaLa cantera de Al-Mojzel se gana el sueldo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Mojzel, y no se va a retirar.
Salman Al-Nemer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva13/05/2030
En Al-Mojzel el 100% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
El banquilloFaisal Al-Subaie se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 33 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Mojzel pueden fingir no haber oído.
Salman Al-Nemer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Talal Al-Qahtani está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Mojzel, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Youssef Al-Juhani. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
La afición se organiza contra la directiva de Al-Mojzel
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Al-Mojzel se está agotando.
Puesto 14 y 16 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Mojzel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Ibrahim Al-Salem ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Rashid Al-Sultan es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Nasser Al-Dosari es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al-Mojzel hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 16 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Salman Al-Nemer estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Con 16 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Al-Mojzel se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Al-Mojzel dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Notas de los jugadores11/02/2030
Omar Al-Mansour, 16 años, juega como si llevara aquí una vida: 9.80
Un 9.80 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 16. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 85, y Al-Batin pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 9.22 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Al-Hilal lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 14 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 89 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Hassan Bechir lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Derrota por 0‑3 ante Damac, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
Directiva04/02/2030
Pasa el cierre con 0 de alta y 6 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Al-Mojzel hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
El acuerdo con Al-Diriyah está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Al-Fayha lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Al-Mojzel marcó en el 92, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
12 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Al-Fayha fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Faisal Al-Subaie lo produjo, y el 8.77 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Mojzel, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Mojzel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/12/2029
Palabras en el entrenamiento del Al-Mojzel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Talal Al-Qahtani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Faisal Al-Subaie. 2‑1 ante Al-Fayha, y la ovación final fue sobre todo suya.
Directiva24/12/2029
En Al-Mojzel el 152% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Dos goles y un 8.58 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Mojzel, y no se va a retirar.
Ali Al-Enezi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
10 goles en un partido, Ibrahim Al-Sultan en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Al-Mojzel ni a Al-Ettifaq.
En breve
PlantillaTalal Al-Qahtani choca con un compañero por las exigencias
DirectivaLos sueldos se tragan el 159% de los ingresos de Al-Mojzel
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Mojzel pueden fingir no haber oído.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Mojzel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
1‑2 para Al-Batin, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva29/10/2029
Los sueldos se tragan el 142% de los ingresos de Al-Mojzel
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Al-Mojzel ha acudido a Al-Batin con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ali Al-Enezi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 35 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla23/07/2029
Palabras en el entrenamiento del Al-Mojzel sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Talal Al-Qahtani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Hamad Al-Salem entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.