89 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Padideh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Padideh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Reza Mohammadi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Mehdi Taremi ante una sala que ya las había oído.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Kaveh Mohammadi está en ella.
96 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Padideh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
En el Padideh todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Alireza Jahanbakhsh se lesiona los ligamentos de la rodilla: 103 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 103 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los 17 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Padideh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ehsan Hosseini está en ella.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Padideh, otra semana sin la firma de Ehsan Hosseini.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ehsan Hosseini entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.