49 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Llaneros pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dos goles y un 8.74 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Llaneros pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
A los 18 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresDaniel Riascos hizo el trabajo que nadie cuenta: 6.70
César Urpín se lesiona los ligamentos de la rodilla: 37 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 37 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 88 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Carlos Soteldo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Daniel Castillo tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Moreno, y el técnico lo permitió.
121 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Llaneros pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Primero, con 64 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Llaneros, y no se va a retirar.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Daniel Castillo tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Richard Moreno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
54 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Llaneros pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
El acuerdo con River Plate está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Llaneros cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Daniel Castillo tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Bruno Peinipil lo ha hecho, en Llaneros, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
0‑3. Lanús juega este fútbol todos los años y se notó en cada zona del campo. La lección es cara y, para un club en esta fase, probablemente necesaria.
Emiliano Millamán y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
La grada22/02/2027
La afición del Llaneros ha encontrado un ídolo en Chiqui
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Chiqui la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Chiqui. 1‑0 ante Caracas, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Carranza estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Esta es la temporada con la que la ciudad medirá las veinte siguientes. El trofeo viaja a casa con la plantilla, y el recorrido por las calles se acordó hace días.
Richard Moreno estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 17 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Facundo Centurión lo ha hecho, en Llaneros, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Olimpia conserva a su hombre, y Llaneros vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Llaneros sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Daniel Machis está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a Racing Club: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Cruzeiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Daniel Machis choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Llaneros prefieren.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Sergio Murillo sale de esa comparación dentro del equipo, y el Llaneros se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Deportivo Tachira queda fuera y Llaneros avanza, con el 2‑1 como última palabra. El cuadro se abre un poco, y todo el mundo se permite mirarlo.
Partido19/08/2026
Chiqui lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 95. Chiqui encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Deportivo Tachira pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Richard Moreno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Victor Rincon y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 17 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Carlos Soteldo. 2‑0 ante Portuguesa, y la ovación final fue sobre todo suya.