4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Toni Martínez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Diego Muriel está viviendo esa versión en el Córdoba, y suele notarse en el primer mes.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Minsu Kim la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Notas de los jugadores09/04/2029
Noventa minutos de Toni Martínez en su mejor versión
Calificado con 8.36. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Córdoba.
Notas de los jugadores09/04/2029
César Gelabert jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.26. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
93 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Córdoba pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Córdoba pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Córdoba no han contestado, que también es una forma de contestar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Barcelona lo dice, y a nadie en Córdoba le divierte adivinarlo.
César Gelabert y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Córdoba preguntó y Oviedo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A los 39 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Marc Castells se lesiona los ligamentos de la rodilla: 142 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 142 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Córdoba nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Jordi Alba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 38 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eneko Astigarraga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Córdoba la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Córdoba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Álex Padilla, y el técnico lo permitió.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Córdoba intentarán no darle demasiada importancia.
9 acciones combinadas y 7.88. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
DirectivaEl Córdoba ingresa $1.1M de una operación antigua
MercadoLa experiencia entra por la puerta de Córdoba
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Harrison Wood será jugador de otro club este fin de semana, y en Córdoba las despedidas han empezado en voz baja.
César Gelabert y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Samuel Pugliese, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Racing Santander? El debate seguirá vivo el jueves.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Buba Sangaré: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Córdoba necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Córdoba, y no se va a retirar.
$1.9M sobre la mesa de Real Sociedad. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Avtandil Ananidze acaba de firmar por el Córdoba y, por una vez, la respuesta importaba.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Zaragoza conserva a su hombre, y Córdoba vuelve a una lista con un nombre tachado.
César Gelabert y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cultural Leonesa pagó $190.0K y Córdoba lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franck Fomeyem estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Avtandil Ananidze era uno de los motivos por los que la gente venía, y $8.0M no sustituye eso por sí solo.
Objetivos de mercado19/06/2028
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Luka Kakulia
Zugdidi y Shukura han fijado $40.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zugdidi, y no se va a retirar.
Zugdidi preguntó y Dinamo Tbilisi dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La oferta llegó a Dinamo Tbilisi esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Lasha Arveladze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla19/06/2028
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bachana Kakabadze está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El nombre de Nika Arveladze ha aparecido en conversaciones de las que Zugdidi no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
La oferta de Betis por Theo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta llegó a Zugdidi esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Córdoba lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Córdoba, y no se va a retirar.
Zaragoza pagó $3.9M y Córdoba lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Córdoba escucha una frase así exactamente como está construida.
Sergi Guardiola y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Córdoba sobre quién trabaja
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zugdidi, y no se va a retirar.
El acuerdo con Kolkheti está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
6 goles en un partido, Avtandil Ananidze en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Zugdidi ni a Sapovnela.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zugdidi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zugdidi nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Bachana Kakabadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dato Gvelesiani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo15/05/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑3, pronunciadas por Avtandil Lobjanidze ante una sala que ya las había oído.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zugdidi pueden fingir no haber oído.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mikheil Basheleishvili y Zugdidi acuerdan 3 años más.
Lasha Arveladze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla08/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bachana Kakabadze está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Minuto 93. Avtandil Ananidze encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Guria pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Dos goles y un 9.11 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zugdidi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Chikhura querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Zugdidi fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Avtandil Ananidze y Zugdidi acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zugdidi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bachana Kakabadze estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 18 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Tornike Mchedlidze lo hizo ante Dinamo Batumi. 3‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Zugdidi.
Dos goles y un 8.96 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zugdidi pueden fingir no haber oído.
Plantilla10/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bachana Kakabadze está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Rodolfo Moisés y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 16 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Bachana Kakabadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dato Gvelesiani estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Alguien le ha adelantado. No es una suplencia y es peor que una, porque una suplencia va de un sábado y esto va de dónde está él.
El banquillo03/04/2028
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Avtandil Lobjanidze fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Esto no es rotación. Vakhtang Mikautadze lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Zugdidi ya nadie finge lo contrario.
Plantilla27/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bachana Kakabadze está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Samuel Bočkay estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Merani, y hay un hombre en el vestuario de Zugdidi que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Zugdidi saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zugdidi pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tornike Mchedlidze lo produjo, y el 8.61 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Giorgi Arveladze será jugador de otro club este fin de semana, y en Zugdidi las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zugdidi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Zugdidi y Saburtalo, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Nota de 9.64: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
Plantilla20/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bachana Kakabadze está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
26 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zugdidi pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zugdidi, y no se va a retirar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Dato Gvelesiani y Zugdidi acuerdan 5 años más.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
El banquillo13/03/2028
Avtandil Ananidze se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Zugdidi lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zugdidi, y no se va a retirar.
La directiva ha atado más tiempo al hombre del banquillo, y eso dice más que cualquier comunicado de apoyo. La estabilidad es fácil de prometer y cara de mantener.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Bachana Kakabadze se compromete con Zugdidi 4 años más.
Directiva06/03/2028
6 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Zugdidi
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bachana Kakabadze estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zugdidi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Tornike Daraselia ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Sarpsborg 08 tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zugdidi, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Giorgi Arveladze será jugador de otro club este fin de semana, y en Zugdidi las despedidas han empezado en voz baja.
Bachana Kakabadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Zugdidi nadie finge estar haciéndolo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dato Gvelesiani estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Shota Ananidze y Zugdidi acuerdan 3 años más.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zugdidi, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Shota Ananidze, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zugdidi, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bachana Kakabadze estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Rodolfo Moisés y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Dato Gvelesiani ya tiene su respuesta de Zugdidi; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El banquillo14/02/2028
Avtandil Ananidze se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Zugdidi lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Zugdidi la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta de NK Varazdin por Avtandil Ananidze se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Bachana Kakabadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Tskhinvali conserva a su hombre, y Zugdidi vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla24/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dato Gvelesiani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a Dinamo Batumi: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Samtredia: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Zugdidi lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zugdidi, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Zugdidi ha hecho la parte difícil con Samtredia, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla17/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dato Gvelesiani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Zugdidi ha hecho la llamada a Dinamo Batumi. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Bachana Kakabadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Zugdidi ha hecho la llamada a Samtredia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Zugdidi ha hecho la llamada a Torpedo Kutaisi. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una consulta de cesión a Tskhinvali: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Bachana Kakabadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Avtandil Ananidze está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Vakhtang Mikautadze. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Zugdidi ha hecho saber al mercado que Nika Arveladze está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zugdidi, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zugdidi pueden fingir no haber oído.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nika Kakabadze y Zugdidi acuerdan 1 años más.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Zugdidi nadie finge estar haciéndolo.
Bachana Kakabadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla06/12/2027
Andrei Galkin consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Andrei Galkin acaba de firmar por el Zugdidi y, por una vez, la respuesta importaba.
Tiene 18 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Andrei Galkin tiene 17 años, y Zugdidi lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Bachana Kakabadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Zugdidi lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Avtandil Ananidze está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zugdidi, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Vakhtang Mikautadze. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Zugdidi puede pedir y sube el sueldo que Aleksandre Chakvetadze puede exigir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zugdidi pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zugdidi nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zugdidi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Bachana Shengelia. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Zugdidi querrían reconocer. Se le nota los sábados.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Zugdidi no han contestado, que también es una forma de contestar.
Bachana Kakabadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 20 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Zugdidi intentarán no darle demasiada importancia.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Bachana Shengelia está en ella.
Bachana Kakabadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla25/10/2027
5 caras nuevas y el Zugdidi todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo25/10/2027
Avtandil Ananidze se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Zugdidi lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Vakhtang Mikautadze. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Zugdidi reconocería. Los sábados se nota.
Una media de 7.77 en la temporada con 38 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Lokomotivi querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Zugdidi fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zugdidi pueden fingir no haber oído.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zugdidi nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zugdidi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Saba Nioradze y Zugdidi acuerdan 3 años más.
Las palabras que un fisio dice despacio. 14 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Bachana Kakabadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Zugdidi le dijo a Saba Nioradze que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
El banquillo11/10/2027
Bachana Shengelia se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Zugdidi lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Una media de 7.77 en la temporada con 37 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Las palabras que un fisio dice despacio. 29 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Bachana Kakabadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Plantilla27/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dato Gvelesiani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo27/09/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Avtandil Lobjanidze fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Avtandil Ananidze está en ella.
Las palabras que un fisio dice despacio. 37 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Sapovnela querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Zugdidi fue despiadado como lo son los equipos buenos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zugdidi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
31 goles y una media de 7.66 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zugdidi pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La oferta de Shukura por Vakhtang Mikautadze se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La operación que iba a llevar a Vakhtang Kvilitaia al Guria se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Zugdidi con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Bachana Kakabadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Zugdidi volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Tskhinvali ya no venda.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zugdidi hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
30 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zugdidi pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes se han dado la mano con Tskhinvali; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Bachana Kakabadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Zugdidi preguntó y Dila dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla30/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dato Gvelesiani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 42 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zugdidi pueden fingir no haber oído.
Los clubes se han dado la mano con Dinamo Tbilisi; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zugdidi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla23/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dato Gvelesiani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Zugdidi desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Saburtalo sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloAvtandil Ananidze se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Una media de 7.70 en la temporada con 30 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zugdidi hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dos goles y un 8.91 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Zugdidi no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Zugdidi ha hecho la parte difícil con Dinamo Tbilisi, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Zugdidi ha acudido a Tskhinvali con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Bachana Kakabadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Zugdidi la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
El acuerdo con Samtredia está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nika Kakabadze y Zugdidi acuerdan 1 años más.
Una media de 7.58 en la temporada con 24 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zugdidi pueden fingir no haber oído.
Zugdidi y Tskhinvali han fijado $25.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Zugdidi trata con un hombre que quiere otro país.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zugdidi hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
21 goles y una media de 7.50 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Zugdidi ha hecho la parte difícil con Dinamo Batumi, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Zugdidi ha acudido a Dinamo Tbilisi con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Partido24/07/2027
Ninguna portería a cero a la vista para el Zugdidi
Ya van 5 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Una media de 7.48 en la temporada con 20 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Zugdidi ha hecho la parte difícil con Tskhinvali, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
6 goles en un partido, Avtandil Ananidze en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Zugdidi ni a Merani.
Partido17/07/2027
Ninguna portería a cero a la vista para el Zugdidi
Ya van 4 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Bachana Kakabadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Nota de 8.24: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
Plantilla19/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Zugdidi sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dato Gvelesiani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Dos goles y un 9.03 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Zugdidi ha hecho la parte difícil con Dinamo Batumi, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Zugdidi ha acudido a Sioni con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zugdidi hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zugdidi pueden fingir no haber oído.
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Zugdidi y de Dinamo Tbilisi por igual; los demás se lo pasaron en grande.
$110.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Sioni pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Bachana Shengelia y Zugdidi acuerdan 3 años más.
2 paradas no zanjan la discusión sobre de quién fue la culpa, y la discusión durará toda la semana. Los porteros cargan con estos marcadores los provoque quien los provoque.
40 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Zugdidi pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Avtandil Ananidze no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Avtandil Ananidze lo produjo, y el 8.89 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Una media de 7.40 en la temporada con 18 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zugdidi, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lokomotivi conserva a su hombre, y Zugdidi vuelve a una lista con un nombre tachado.
Bachana Kakabadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Zugdidi desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Sioni sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Irakli Arveladze se lesiona los ligamentos de la rodilla: 47 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 47 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Zugdidi nadie finge estar haciéndolo.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Vakhtang Mikautadze. 2‑0 ante Sapovnela, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Zugdidi, y 1 partidos en 17 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dato Gvelesiani estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dos goles y un 8.76 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Una media de 7.37 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Zugdidi y de Dinamo Batumi por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Esto no es rotación. Kakha Daraselia lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Zugdidi ya nadie finge lo contrario.
Plantilla17/05/2027
Máté Borgula choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.