El ánimo en el Al-Mojzel ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Mojzel pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ahmed Al-Sheikh será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Mojzel las despedidas han empezado en voz baja.
Giuseppe Messina estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sami Al-Mutairi firme algo — un contrato en Al-Mojzel o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Hamad Al-Dosari entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Wesley Teixeira se lesiona los ligamentos de la rodilla: 40 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 40 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Mojzel pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Mojzel nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Sami Al-Mutairi y Al-Mojzel acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Mojzel cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo15/03/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Talal Al-Ahmadi
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
El banquillo15/03/2027
Rashid Al-Sulami se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Mojzel lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
47 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Mojzel pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
0‑3 para Al-Shoulla, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 7 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Waleed Al-Harbi y Al-Mojzel acuerdan 3 años más.