«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yhorjani Rojas, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alexis Torrez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Jorge Páez acaba de firmar por el Angostura y, por una vez, la respuesta importaba.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Cristian Herrera ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Darwin Murillo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Andres Casseres es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Salomon Casseres es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.