«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Arsenal pueden fingir no haber oído.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo19/03/2029
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Iván Blanco, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Arsenal marcó en el 92, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Dos goles y un 8.85 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Arsenal lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Arsenal pueden fingir no haber oído.
Nahuel Pezzini y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Dylan Cabral. 4‑3 ante Los Andes, y la ovación final fue sobre todo suya.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Manuel Bouvet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lautaro Guzmán. 3‑2 ante Patronato, y la ovación final fue sobre todo suya.
Día 11 de la vacante. Se ha puesto precio a candidatos, se les ha tanteado y se les ha descartado en silencio — y el balance del interino empieza a ser un argumento por sí solo.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Patronato pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Arsenal, y no se va a retirar.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Lautaro Velázquez se compromete con Arsenal 4 años más.
Plantilla22/01/2029
Palabras en el entrenamiento del Arsenal sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Castillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Jhovani Ocampos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Joaquín Ochoa Giménez firme algo — un contrato en Arsenal o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Vegas entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Arsenal lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Arsenal pueden fingir no haber oído.
Arsenal lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Sarmiento, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Lautaro Guzmán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Arsenal preguntó y Tristán Suárez dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Castillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Arsenal ha acudido a Gimnasia y Tiro con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vélez conserva a su hombre, y Arsenal vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Castillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Patronato: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Arsenal, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Arsenal pueden fingir no haber oído.
Nahuel Pezzini estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla27/11/2028
Palabras en el entrenamiento del Arsenal sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joaquín Ochoa Giménez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Romero, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Juan Castillo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Arsenal puede pedir y sube el sueldo que Dylan Cabral puede exigir.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Matías Sosa puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
La afición se organiza contra la directiva de Arsenal
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dylan Cabral será jugador de otro club este fin de semana, y en Arsenal las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Arsenal no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Arsenal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Castillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lautaro Aguirre, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Matías Lucero entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Arsenal pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Arsenal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla30/10/2028
Juan Castillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Arsenal, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Matías Sosa puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Joaquín Ochoa Giménez firme algo — un contrato en Arsenal o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Arsenal la diferencia se ve desde la última fila.
La afición se organiza contra la directiva de Arsenal
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Arsenal nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Matías Lucero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla23/10/2028
Palabras en el entrenamiento del Arsenal sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joaquín Ochoa Giménez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Arsenal pueden fingir no haber oído.
Puesto 16 con 32 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Matías Lucero será jugador de otro club este fin de semana, y en Arsenal las despedidas han empezado en voz baja.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Castillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Arsenal, y no se va a retirar.
Matías Lucero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joaquín Ochoa Giménez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Nahuel Pezzini está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
El banquillo04/09/2028
La salida del técnico deja a Nahuel Pezzini a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Nahuel Pezzini está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
En breve
El banquilloNo hay sitio para Juan Castillo en la cita grande
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Matías Lucero
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los directivos han dejado de mostrar afecto público al entrenador. En el fútbol eso suele ser el paso previo al comunicado breve.
Plantilla28/08/2028
Juan Castillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Jhovani Ocampos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 15. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Plantilla28/08/2028
6 caras nuevas y el Arsenal todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo28/08/2028
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Roberto Peralta eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dylan Cabral será jugador de otro club este fin de semana, y en Arsenal las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Arsenal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Patronato se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Partido19/08/2028
Tras 5 partidos, Arsenal vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 5 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Patronato; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Castillo, y el técnico lo permitió.
El banquillo21/08/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Roberto Peralta salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Dos goles y un 8.91 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Arsenal, y no se va a retirar.
Algunas tardes el portero es toda la defensa. 6 paradas, varias de esas que nadie espera ver hechas, y diez jugadores de campo que le deben una copa.
Directiva24/07/2028
Arsenal cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 5; bajas, 7; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Matías Sosa quiere fútbol continental; si el Arsenal puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Matías Lucero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Estudiantes conserva a su hombre, y Arsenal vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Arsenal, y no se va a retirar.
Puesto 16 y 16 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Lautaro Brienzo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vélez conserva a su hombre, y Arsenal vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joaquín Ochoa Giménez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 18 años y nadie en Arsenal lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.