El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Franco Álvarez ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Güemes se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Cristian Pérez tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Güemes ha sido explícito sobre la situación de Marcelo Benítez, que es más de lo que reciben muchos.
Plantilla14/08/2028
5 caras nuevas y el Güemes todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Una lesión de rodilla de las peores para David Veliz
83 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Rodrigo Arnay está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Güemes puede pedir y sube el sueldo que Miguel Ceccotti puede exigir.
Güemes ha hecho saber al mercado que Miguel Ceccotti está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Güemes tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alan González entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una lesión de rodilla de las peores para David Veliz
90 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El banquillo20/03/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Cristian Pérez ante una sala que ya las había oído.
El banquillo20/03/2028
Gianfranco Baier se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Güemes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla24/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Miguel Ceccotti está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Angel Uñates y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Güemes donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Rizzi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianluca Pugliese firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Rodrigo Arnay está en ella.
31 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Güemes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Espósito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo01/11/2027
Gianfranco Baier se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Güemes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mario Torres, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 87 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Leandro Finochietto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva30/11/2026
En Güemes el 177% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Sala, y el técnico lo permitió.