Juan Franco se lesiona los ligamentos de la rodilla: 126 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 126 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Gimnasia y Esgrima lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ezequiel Muñoz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diego Mondino estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Diego Mondino ya tiene su respuesta de Gimnasia y Esgrima; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
A Juan Franco le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
El banquillo15/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Andrés Lucero ante una sala que ya las había oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Diego Mondino estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo01/02/2027
Lautaro Petruchi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Gimnasia y Esgrima lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Lanús, y hay un hombre en el vestuario de Gimnasia y Esgrima que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Gimnasia y Esgrima lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nicolás Linares será jugador de otro club este fin de semana, y en Gimnasia y Esgrima las despedidas han empezado en voz baja.
Ezequiel Muñoz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ulises Sánchez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Gimnasia y Esgrima querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Santiago Rodríguez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Gimnasia y Esgrima dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Gimnasia y Esgrima nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla14/09/2026
Ezequiel Muñoz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. José Luis Morales lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Pucho es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
En breve
Notas de los jugadoresFacundo Lencioni los va pasando de uno en uno
Plantilla19 caras nuevas y el Gimnasia y Esgrima todavía se está conociendo