Maringá y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bruno Gomes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Alex Tanque: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Valletta necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Valletta. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
El banquilloCain Attard llama a la puerta del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Valletta, y no se va a retirar.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Jackson Mendoza marcó, fue calificado con 7.67 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Roderick Chetcuti es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Angelo Gatt ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Lawrence Scerri ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.