Jaime Muñoz

Delantero - Imotski
5 Feb 2028
Sábado
Continuar

Marcado para Jaime Muñoz

44 Edición

El Heraldo de Imotski

31/05/2027
De nuestro corresponsal de fútbol Crisis

Plantilla

La rodilla: Teo Sandev, 20 días de baja

20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Imotski pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.

Directiva

Crece la presión en la directiva de Imotski

Los directivos han dejado de mostrar afecto público al entrenador. En el fútbol eso suele ser el paso previo al comunicado breve.

Plantilla

Robert Ćosić, en un rifirrafe con un compañero

No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Imotski cosas que tardan más de una semana en retirarse.

Plantilla

Harvey Bardsley consigue el traspaso que siempre quiso

A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Harvey Bardsley acaba de firmar por el Imotski y, por una vez, la respuesta importaba.

Plantilla

Dorian Fraeyman pide volver a su país

«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Imotski nadie finge estar haciéndolo.

Mercado

Un trampolín, no un hogar, para Laurantino Mendes

Hace su trabajo y no se asienta. Imotski iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.

Mercado

Imotski compra los años que le quedan a Nil Núñez por delante

Tiene 15 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.

Mercado

Imotski compra los años que le quedan a Jaime Muñoz por delante

Tiene 15 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.

El banquillo

Josip Krznarić llama a la puerta del técnico

«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Josip Krznarić entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.

En breve