Toca Kaluga, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Notas de los jugadores26/10/2026
Noventa minutos de Mikhail Ageev en su mejor versión
Calificado con 8.23. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Kuban.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Dos goles y un 8.13 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La oferta de Dinamo Vologda por Evgeny Kovalevskiy se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Volna Pinsk lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mikhail Yakovlev. 2‑0 ante Avangard, y la ovación final fue sobre todo suya.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Gavriil Ogarev lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Alexey Titov lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Eduard Zhirinovsky es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.