Hace su trabajo y no se asienta. Sud America iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Frontera Rivera pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Deportivo Colonia, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Huracan del Paso nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hace su trabajo y no se asienta. Deportivo Italiano iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Huracan del Paso nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Carlos Perez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.