Esta es la temporada con la que la ciudad medirá las veinte siguientes. El trofeo viaja a casa con la plantilla, y el recorrido por las calles se acordó hace días.
Matemáticamente seguro, y esta noche en la ciudad nadie se acuesta pronto. Pasara lo que pasara esta temporada, termina una categoría por encima de donde empezó.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Al-Hazem lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Hazem nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Hazem no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Hazem cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Hazem, y 6 partidos en 18 dicen que se ha ganado que le escuchen.
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Hazem pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al-Hazem trata con un hombre que quiere otro país.
Sofiane Bendebka y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cedidos03/05/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Nawaf Al-Bishri
13 goles en 29 partidos en Ohod: números que viajan a casa más rápido que él. En Al-Hazem alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Hazem nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Omar Al-Somah y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Elias Mokwana está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Sofiane Bendebka. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Al-Hazem preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Alguien de Al-Qadisiyah ha visto todos los últimos partidos de Ahmed Al-Nakhli. Nadie viaja tanto y tan lejos por curiosidad, y en Al-Hazem lo saben todos.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 76 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Omar Al-Somah lo produjo, y el 8.97 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Hazem nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Omar Al-Somah y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
9 goles y una media de 7.20 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Faisal Al-Dawsari tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Elias Mokwana está en ella.
26 goles y una media de 7.65 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Primero, con 73 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Amir Sayoud lo produjo, y el 9.47 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Hazem, y no se va a retirar.
Sofiane Bendebka y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Sofiane Bendebka marcó en el minuto 89, Al-Riyadh ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Al-Hazem se lo llevó todo.
Partido06/03/2027
El Al-Hazem convierte su casa en un mal sitio para visitar
14 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al-Hazem lo saben.
Omar Al-Somah estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
32 goles y una media de 7.89 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Omar Al-Somah lo produjo, y el 9.49 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.85 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Omar Al-Somah y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
24 goles y una media de 7.77 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
54 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
La oferta de Al-Ettifaq por Abdullah Al-Shanqiti se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Ya son 16 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Al-Hazem dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla07/12/2026
Omar Al-Somah está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.62 en la temporada con 18 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Sultan Tanker y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bruno Varela, y el técnico lo permitió.
Victoria por 1‑0 ante Najran, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 58 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Omar Al-Somah lo produjo, y el 9.51 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 9.05 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Hazem no han contestado, que también es una forma de contestar.
En breve
PlantillaOmar Al-Somah está en el mejor momento de su carrera
Notas de los jugadoresMiguel Carvalho, 21 años, se roba el partido: 7.65
Notas de los jugadoresLa edad todavía no ha alcanzado a Sofiane Bendebka: 7.91
18 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Hazem pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Amir Sayoud lo produjo, y el 9.04 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Plantilla28/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Hazem sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Afimico Pululu está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.