136 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. USM Khenchela pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que USM Khenchela lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Mehdi Boucherit y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. USM Khenchela pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Toca MC El Bayadh, y hay un hombre en el vestuario de USM Khenchela que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el USM Khenchela cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Amine Djabou salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Calificado con 7.34. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
El banquillo02/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Amine Djabou no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de USM Khenchela tampoco lo escondía nadie.
«21 internacionalidades son más de las que jamás esperé, y ya toca que las tenga otro.» A los 38 ha terminado con su selección y no ha terminado ni de lejos con el USM Khenchela.
La grada esperó un gol que nunca llegó. ES Mostaganem defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.