Traspaso cerrado, contrato pendiente para Felipe Coronel
San Lorenzo y Fénix han fijado $960.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de San Lorenzo, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que San Lorenzo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
$1.5M sobre la mesa de Boca Juniors. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.2M: un club que quiere a Felipe Coronel lo suficiente como para preguntar dos veces.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Bruno Brito será jugador de otro club este fin de semana, y en San Lorenzo las despedidas han empezado en voz baja.
Nahuel Arias y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Ramiro Carrera está viviendo esa versión en el San Lorenzo, y suele notarse en el primer mes.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lanús, y no se va a retirar.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Benjamín Sand no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Villa San Carlos conserva a su hombre, y Lanús vuelve a una lista con un nombre tachado.
Dylan Aquino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$120.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Maipú pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Lanús, y 6 partidos en 25 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Lanús la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Lanús preguntó y Godoy Cruz dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lanús, y no se va a retirar.
Lanús ha acudido a Paysandu con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $891.0K: un club que quiere a Joaquín Stizza lo suficiente como para preguntar dos veces.
Atlanta quería más de $560.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Dylan Aquino y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Lanús sobre quién trabaja
Dylan Aquino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla27/11/2028
Palabras en el entrenamiento del Lanús sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano González está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Lanús, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Agustín Medina firme algo — un contrato en Lanús o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luca Kmet está en ella.
Eduardo Salvio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Lanús, otra semana sin la firma de Nahuel Losada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Lanús le dijo a Halam Loboa que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Calificado con 7.78. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Agustín Medina sale de esa comparación dentro del equipo, y el Lanús se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Dylan Aquino y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/08/2028
Agustín Medina choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Edwuin Cetré ya tiene su respuesta de Lanús; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Edwuin Cetré entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Dylan Aquino firme algo — un contrato en Lanús o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Deportivo Riestra con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
La oferta llegó a River Plate esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Medina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lanús preguntó y Austria Wien dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El nombre de Nicolás Caro Torres ha aparecido en conversaciones de las que Lanús no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lanús, y no se va a retirar.
La oferta se quedó lejos y en Lanús no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Objetivos de mercado26/06/2028
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Ignacio Ovando
Lanús y Rosario Central han fijado $700.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Lanús no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla26/06/2028
Gabriel Díaz consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Gabriel Díaz acaba de firmar por el Lanús y, por una vez, la respuesta importaba.
Lanús ha acudido a Quilmes con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lanús pueden fingir no haber oído.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.83 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Dylan Aquino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla22/05/2028
Sasha Marcich choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ramiro Carrera. 1‑0 ante Central Córdoba SdE, y la ovación final fue sobre todo suya.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mariano Gerez, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lanús hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.88 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lanús cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ramiro Carrera. 1‑0 ante Deportivo Riestra, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Maximiliano González estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Lanús, otra semana sin la firma de Francisco González Metilli.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 62 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Independiente querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Lanús fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 8.15 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Eduardo Salvio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑0, Raúl Sosa podía permitirse ser generoso.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.