«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Santiago Sala y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva01/11/2027
Los sueldos se llevan el 125% de lo que ingresa Güemes
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y David Veliz entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Santiago Sala firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Un programa propio, al margen del grupo, dirigido a la única cosa que el cuerpo técnico cree que lo frena. Casi todas las mejoras ocurren así y ninguna sale en el periódico.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Milton Gerez
PlantillaFranco Bergés entrena como quien tiene algo que demostrar
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Santiago Sala y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ambas partes esperan hablar en los próximos días. Güemes pondrá un precio, y todo lo que venga después será aritmética.
Plantilla06/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva06/09/2027
En Güemes el 124% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Rizzi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Lo que vieneFranco Bergés se enfrenta a su antiguo club
MercadoLa historia de Facundo Rizzi se niega a morir
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Leandro Finochietto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla30/08/2027
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
10 acciones combinadas y 6.77. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Jorge Morales tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Güemes ha sido explícito sobre la situación de Tomás Palleres, que es más de lo que reciben muchos.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Santiago Sala no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
David Veliz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Maico Quiroz firme algo — un contrato en Güemes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Güemes no tiene una buena respuesta.
74 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Güemes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Güemes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Leandro Finochietto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Rizzi, y el técnico lo permitió.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla07/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Milton Gerez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
A Óscar Vanegas le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Exequiel Banegas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 81 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 81 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gastón Espósito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo31/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Jorge Morales, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Rizzi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Santiago Sala no pudo hacer
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para Maico Quiroz
102 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
David Veliz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Mendoza, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
El banquillo10/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Jorge Morales salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
Notas de los jugadoresUn momento carísimo de Facundo Rizzi
El banquilloSantiago Sala llama a la puerta del técnico
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla12/04/2027
Milton Gerez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores12/04/2027
Gianfranco Baier jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.16. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El gol que puso a San Martín por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Güemes empató, 2 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
La desventaja de 2 goles fue real y la remontada también. Gianfranco Baier estuvo en el centro, Quilmes en el final, y todo el que se marchó antes oirá hablar de esta tarde durante años.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gianfranco Baier lo produjo, y el 8.42 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
1 para Maico Quiroz, calificado con 7.56, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Fernando Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Milton Gerez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo05/04/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Jorge Morales fue breve tras ganar 3‑2, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
0‑1 ante Estudiantes, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Leandro Finochietto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
0‑1 para Ferro Carril Oeste, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla15/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gastón Espósito está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Franco Bergés está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Leandro Finochietto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla11/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Santiago Farrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Facundo Rizzi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Ibáñez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Güemes abrió la puerta y nadie la cruzó. Así que Rodrigo Ruiz se queda — transferible, entrenado y disponible — mientras ambas partes tachan los días hasta enero en el mismo calendario.
Maico Quiroz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gastón Espósito está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Gimnasia y Esgrima le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Axel Tévez, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Facundo Rizzi. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Güemes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Plantilla16/11/2026
Una lesión de rodilla de las peores para Marcos Lange
37 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Güemes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Leandro Finochietto y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Rizzi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 77 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Jorge Morales tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Fernando Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑4, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
0 paradas no zanjan la discusión sobre de quién fue la culpa, y la discusión durará toda la semana. Los porteros cargan con estos marcadores los provoque quien los provoque.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Franco Bergés está en ella.
En breve
El banquilloWalter Juárez llama a la puerta del técnico