Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Universitario dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eduardo Urtecho será jugador de otro club este fin de semana, y en Universitario las despedidas han empezado en voz baja.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Plantilla20/11/2028
Javier Cabrera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo20/11/2028
Diego Romero se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Universitario lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
1‑0 ante Deportivo Tachira, y una actuación que se le describirá durante el resto de la temporada a quienes no estuvieron. Federico Girotti está en el centro de esa descripción.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 58 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Universitario lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eduardo Urtecho será jugador de otro club este fin de semana, y en Universitario las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Universitario, y no se va a retirar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Nicolás Ferreyra lo ha hecho, en Universitario, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Universitario puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
$660.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Alianza Lima pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
El Melgar seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Javier Salas ha pactado su marcha al Universitario, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Nelson Trauco es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Fernando Carrillo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
49 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Universitario pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Universitario hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Partido13/05/2028
El Universitario convierte su casa en un mal sitio para visitar
11 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario cosas que tardan más de una semana en retirarse.
12 goles y una media de 7.36 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.32 en la ficha, y la afición del Universitario se fue a casa repitiendo un nombre.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alex Valera está en ella.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Williams Riveros, y el técnico lo permitió.
Una lesión de rodilla de las peores para Jairo Concha
29 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Universitario pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 21 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universitario cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lisandro Alzugaray estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla08/11/2027
Superar a Diego Romero es ya el trabajo más difícil de la categoría
13 porterías a cero y subiendo. Antes los delanteros venían aquí confiados; ahora disparan antes de tiempo, desviado, y buscan a quién echarle la culpa.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que César Inga está en ella.