Matheus Davó choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Grigory Morozov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Toca Hapoel Acre, y hay un hombre en el vestuario de Maccabi Netanya que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
MercadoLa historia de Tomás Attis se niega a morir
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Un punto rescatado en el minuto 87 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Dolev Haziza: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Maccabi Netanya necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tomás Attis firme algo — un contrato en Maccabi Netanya o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nadie en el Maccabi Netanya insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
El banquillo26/10/2026
Omri Shamir se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maccabi Netanya lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
7.94, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Denis Kulikov tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maccabi Netanya cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Wilson Harris, y el técnico lo permitió.
El banquillo19/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Eitan Peretz, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Maccabi Netanya tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Denis Kulikov marcó, fue calificado con 7.84 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Nadav Niddam y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Bakary Konaté la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Maccabi Netanya trata con un hombre que quiere otro país.
Aziz Ouattara estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 17. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Eitan Peretz fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Bragantino lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Eitan Peretz eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Liran Shpigel, y el técnico lo permitió.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Maccabi Haifa defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
En breve
Lo que vieneDor Hugi se enfrenta a su antiguo club
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 14; bajas, 1; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Maccabi Netanya ha hecho la parte difícil con Bragantino, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Maccabi Netanya volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Hapoel Tel Aviv ya no venda.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Tomás Attis acaba de subir en él.
Le han quitado la capitanía a Maxim Plakushchenko. En el Maccabi Netanya lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Maccabi Haifa con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.
Tomás Attis consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Tomás Attis acaba de firmar por el Maccabi Netanya y, por una vez, la respuesta importaba.
Maccabi Netanya preguntó y Maccabi Haifa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Novorizontino lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
$110.0K sobre la mesa de Maccabi Haifa. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Maccabi Netanya ha acudido a Maccabi Tel Aviv con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Tomás Attis del Patronato por $620.0K, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
Nadav Niddam y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Eitan Revivo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Dan Benayoun es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La oferta de Qingdao West Coast por Renzo Reynaga se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Juan Pablo Barinaga quiere fútbol continental; si el Patronato puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Gabriel Díaz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Maximiliano Rueda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Felipe Marino lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La oferta llegó a Patronato esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Aziz Ouattara y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Maccabi Netanya lo saben.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Aziz Ouattara sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Patronato puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Federico Bravo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Acabó 3‑2 y la tarde fue de Diego Armando Díaz: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Patronato.
Plantilla03/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Patronato sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Heredia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Federico Bravo sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
En breve
PlantillaPatronato, un equipo de desconocidos entre sí