Zahir Yunis y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Villa San Carlos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luciano Machín está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 12 acciones combinadas y un 6.68, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Baltasar Rodríguez. 1‑0 ante Fénix, y la ovación final fue sobre todo suya.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 7.28, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Valentín Flores podía permitirse ser generoso.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Augusto Pontón, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloTomás Akimenco se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Villa San Carlos, y no se va a retirar.
Baltasar Rodríguez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Cairo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Christian Soria, y el técnico lo permitió.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Hans Salinas está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
1 para Zahir Yunis, calificado con 7.73, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Alejandro Lugones y Villa San Carlos acuerdan 2 años más.
Zahir Yunis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Camilo Alessandria estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Zahir Yunis la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Zahir Yunis. 1‑0 ante Gimnasia y Esgrima, y la ovación final fue sobre todo suya.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
115 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Villa San Carlos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes se han dado la mano con Defensa y Justicia; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
La oferta de Brasil de Pelotas por Tomás Hornos se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Baltasar Rodríguez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 33 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Villa San Carlos es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla28/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Villa San Carlos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luciano Machín está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Villa San Carlos pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Villa San Carlos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Baltasar Rodríguez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Camilo Alessandria estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Valentín Flores tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Villa San Carlos no han contestado, que también es una forma de contestar.
Baltasar Rodríguez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla24/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Villa San Carlos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Camilo Alessandria está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ezequiel Melillo, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Valentín Flores sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
El banquillo24/05/2027
Tomás Akimenco se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Villa San Carlos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Villa San Carlos pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Villa San Carlos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Baltasar Rodríguez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Zahir Yunis, y el técnico lo permitió.
El banquillo03/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Valentín Flores ante una sala que ya las había oído.
Dos goles y un 8.82 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Camilo Alessandria estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores22/03/2027
Tomás Sives jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.14. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Villa San Carlos no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villa San Carlos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla08/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Villa San Carlos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Camilo Alessandria está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo08/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Valentín Flores ante una sala que ya las había oído.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Hans Salinas, y el técnico lo permitió.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Baltasar Rodríguez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Camilo Alessandria estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tomás Akimenco, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Alejandro Lugones: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Villa San Carlos necesitando que juegue como si nada de eso importara.
En breve
El banquilloAlejo Lloyaiy llama a la puerta del técnico
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Villa San Carlos, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villa San Carlos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Burrito ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Andrés Medina lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Luis López es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Franco Ojeda de ejemplo
Notas de los jugadoresNadie sobre el césped estuvo cerca de Alejandro Lugones
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Villa San Carlos no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hans Salinas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Villa San Carlos saben en cuál de las dos están.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Ramiro Álvarez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Ocupa el puesto 6 y estará esperando. Fuera de casa es donde una temporada enseña su verdadero carácter, y este equipo tiene algo que demostrar sobre el suyo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Juan Villagra lo produjo, y el 7.82 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Luciano Machín estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Ojeda, y el técnico lo permitió.
Calificado con 7.86. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
18 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 39 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Villa San Carlos es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alejo Lloyaiy, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolás Besaccia y Villa San Carlos acuerdan 2 años más.
Toca Real Pilar, y hay un hombre en el vestuario de Villa San Carlos que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
El banquilloDavid Fleitas llama a la puerta del técnico
8 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Comunicaciones fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Luciano Machín estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
12 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.62 en la ficha, y la afición del Villa San Carlos se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo28/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Valentín Flores, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Juan Villagra no será el señalado, pero nadie en el Villa San Carlos se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Villa San Carlos tiene que sacar un resultado de donde sea.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
A los 40 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.89 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Valentín Flores tras el empate 2‑2, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Luciano Machín estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
12 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Luciano Machín y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 9 acciones, 7.40, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Villa San Carlos saben en cuál de las dos están.
El banquillo17/08/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Valentín Flores no lo escondía tras el 2‑2, y en el vestuario de Villa San Carlos tampoco lo escondía nadie.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leandro Guzmán estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie en el Villa San Carlos insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Villa San Carlos no tiene una buena respuesta.
En breve
Notas de los jugadoresAlejandro Lugones los va pasando de uno en uno
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villa San Carlos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Alejandro Lugones sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franco Mussis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo03/08/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Valentín Flores no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Villa San Carlos tampoco lo escondía nadie.
En breve
Lo que vieneBruno Mariani se enfrenta a su antiguo club
El banquilloJuan Villagra llama a la puerta del técnico