Aldair Quintana se lesiona los ligamentos de la rodilla: 81 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 81 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Millonarios esperando con una camiseta. En Atletico Nacional nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atletico Nacional lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Nacional pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atletico Nacional nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Atletico Nacional volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Junior ya no venda.
Puesto 3, 30 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
7 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Atletico Nacional puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Atletico Nacional no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Nacional pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Fabián Suárez Chalares será jugador de otro club este fin de semana, y en Atletico Nacional las despedidas han empezado en voz baja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Luis Caicedo, y el técnico lo permitió.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Partido03/03/2029
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Atletico Nacional. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atletico Nacional escucha una frase así exactamente como está construida.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Edwin Herrera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla12/02/2029
Palabras en el entrenamiento del Atletico Nacional sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aldair Zárate está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yéiler Góez, y el técnico lo permitió.
7.40, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Atletico Nacional tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Yéicar Perlaza está en ella.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 29 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nahuel Curcio será jugador de otro club este fin de semana, y en Godoy Cruz las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Godoy Cruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Oscar Gonzalez, y el técnico lo permitió.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Godoy Cruz esa pregunta es más difícil de responder.
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Franco Ríos vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Godoy Cruz, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Godoy Cruz nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ha llegado la factura del despido. Franco Ríos se marcha con $89.0K por lo que le quedaba de contrato, y con ese dinero el club no compra nada que pueda poner sobre el césped.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
Notas de los jugadoresMatías Ramírez los encaró todo el partido
El banquilloTomás Pozzo juega como alguien con algo que demostrar
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Godoy Cruz se está agotando.
Lucas Ferreira estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Ramírez, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo23/10/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Franco Ríos no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Godoy Cruz tampoco lo escondía nadie.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Godoy Cruz nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Godoy Cruz ha sido explícito sobre la situación de Matías Ramírez, que es más de lo que reciben muchos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Currado, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Godoy Cruz, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Luis Ingolotti. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Godoy Cruz, otra semana sin la firma de Oscar Gonzalez.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Godoy Cruz tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Godoy Cruz nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gonzalo Abrego y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo09/10/2028
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Franco Ríos fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Matías Ramírez está en ella.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Facundo Altamira lo hizo ante Racing Club. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Godoy Cruz.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Godoy Cruz no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Godoy Cruz nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Franco Ríos tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Vicente Poggi está en ella.
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Godoy Cruz pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Godoy Cruz lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Godoy Cruz nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Godoy Cruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo11/09/2028
Matías Ramírez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Godoy Cruz lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Santiago Martínez ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nahuel Curcio será jugador de otro club este fin de semana, y en Godoy Cruz las despedidas han empezado en voz baja.
Notas de los jugadores04/09/2028
Un gol de defensa lo gana para el Godoy Cruz: 7.66
1 para Gonzalo Abrego, calificado con 7.66, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Gonzalo Quinteros ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Lucas Ferreira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Godoy Cruz lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Godoy Cruz ya hablan de él en pasado.
Notas de los jugadores07/08/2028
Un gol de defensa lo gana para el Godoy Cruz: 7.89
1 para Gonzalo Abrego, calificado con 7.89, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Objetivos de mercado07/08/2028
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Gonzalo Castilla
A Godoy Cruz se le acabó el tiempo con Central Norte. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Brian Orosco está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Pablo Figueroa se lesiona los ligamentos de la rodilla: 18 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 18 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Godoy Cruz lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
El nombre de Luis Ingolotti ha aparecido en conversaciones de las que Godoy Cruz no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Lucas Ferreira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gonzalo Abrego, y el técnico lo permitió.
Una consulta de cesión a Internacional: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Godoy Cruz, otra semana sin la firma de Francisco Gerometta.
Pablo Figueroa se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Godoy Cruz pueden fingir no haber oído.
Unión de Santa Fe ha aceptado el dinero. Lo que Godoy Cruz no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Directiva03/07/2028
El silencio de arriba empieza a sonar en Godoy Cruz
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Godoy Cruz nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Godoy Cruz lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Leandro Quiroz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Ramírez, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Godoy Cruz le dijo a Agustín Villalobos que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Godoy Cruz no han contestado, que también es una forma de contestar.
Leandro Quiroz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Godoy Cruz, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Godoy Cruz. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Godoy Cruz pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Godoy Cruz, y no se va a retirar.
Braian Salvareschi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
0‑1 para Vélez, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo20/03/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Franco Ríos salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
57 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Godoy Cruz pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Godoy Cruz, y no se va a retirar.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Daniel Barrea firme algo — un contrato en Godoy Cruz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Santiago Martínez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Exequiel Menegón se lesiona los ligamentos de la rodilla: 88 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 88 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Godoy Cruz nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Godoy Cruz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Brian Orosco, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Daniel Barrea firme algo — un contrato en Godoy Cruz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
129 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Godoy Cruz pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Godoy Cruz entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Franco Ríos se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Godoy Cruz lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Godoy Cruz lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Godoy Cruz preguntó y Racing Club dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
12 partidos sin encajar en 29 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Edilson Salinas está teniendo muchas.
Leandro Quiroz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Andrés Fernández tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Matías Ramírez está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Nadie en el Godoy Cruz insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Daniel Barrea. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Directiva04/10/2027
La directiva del Godoy Cruz convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Iban 10 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
7.86, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Las normas lo permiten y escuece igual. Pedro Paillalef ha acordado condiciones con el Tigre para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benjamín Schamine estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Godoy Cruz lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Bruno Scandella ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benjamín Schamine estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.