64 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Gimnasia y Esgrima pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo23/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Maximiliano Casa
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Octavio Bianchi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
92 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Gimnasia y Esgrima pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Emiliano Endrizzi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joaquín Varela, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
120 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Gimnasia y Esgrima pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Gimnasia y Esgrima puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Emiliano Endrizzi, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joaquín Varela está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
127 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Gimnasia y Esgrima pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Gimnasia y Esgrima tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Gimnasia y Esgrima lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Milton Álvarez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo21/09/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Milton Álvarez
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Francisco Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 134 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 134 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Milton Álvarez, y el técnico lo permitió.
Francisco Arias y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Carlos Alberto Alonso tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Francisco Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 148 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 148 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Gimnasia y Esgrima hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Gimnasia y Esgrima tiene que sacar un resultado de donde sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Emiliano Endrizzi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Claudio Pombo, y el técnico lo permitió.
El banquillo31/08/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Maximiliano Casa
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
La oferta de Algeciras por Manuel Severich se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Emiliano Endrizzi quiere fútbol continental; si el Gimnasia y Esgrima puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Milton Álvarez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Casa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Quedan 49 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.