No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Gastón Espósito ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaLos seleccionadores no pudieron dejar fuera a Marcelo Benítez
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Leandro Finochietto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Juan Mendoza. 2‑1 ante Quilmes, y la ovación final fue sobre todo suya.
Directiva05/10/2026
En Güemes el 243% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gianfranco Baier, y el técnico lo permitió.
16 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo05/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Leonardo Villalba, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Juan Mendoza acaba de subir en él.