Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Alianza Petrolera se está agotando.
Puesto 18 y 26 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Thiago Perugini y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla14/01/2036
Palabras en el entrenamiento del Alianza Petrolera sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Arouna Ouattara está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Alianza Petrolera, otra semana sin la firma de Marcelo Weigandt.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marcelo Weigandt entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Drissa Camara estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tomás Londoño, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Alianza Petrolera, otra semana sin la firma de Franco Lorenzón.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Arouna Ouattara entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Alianza Petrolera puede pedir y sube el sueldo que Drissa Camara puede exigir.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Juan David Delgado. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo12/11/2035
Jerónimo Pourtau se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Alianza Petrolera lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Alianza Petrolera lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Guiacobini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tomás Guiacobini entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Alianza Petrolera, otra semana sin la firma de Lautaro Chávez.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Tomás Londoño: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Alianza Petrolera necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Alianza Petrolera no han contestado, que también es una forma de contestar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Thiago Perugini estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mateus Cantarelli estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
101 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Alianza Petrolera pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
0‑1 ante Fortaleza CEIF, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Mateus Cantarelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 7.13, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
1 error, un gol y una noche delante de los mismos tres segundos. La verá hoy, mañana y probablemente en febrero, y cualquiera que haya jugado sabe en qué fotograma se queda parado.
20 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yeison Murillo será jugador de otro club este fin de semana, y en Alianza Petrolera las despedidas han empezado en voz baja.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Alianza Petrolera puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Juan David Delgado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Agustín Muto está viviendo esa versión en el Alianza Petrolera, y suele notarse en el primer mes.
Directiva22/01/2035
7 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Alianza Petrolera
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.