Nicolás Heiz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gianluca Ruggi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Heiz firme algo — un contrato en Maipú o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marcelo Eggel está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bautista Benítez, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Heiz firme algo — un contrato en Maipú o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Valentín Reyes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nicolás Heiz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
11 goles y una media de 7.22 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Notas de los jugadores26/08/2030
Yisak Gómez jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.14. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marcelo Eggel está en ella.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo26/08/2030
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Valentín Bianchi no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Maipú tampoco lo escondía nadie.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maipú, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Erick Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Heiz firme algo — un contrato en Maipú o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
11 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maipú cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Gianluca Ruggi vuelve a Maipú con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Maipú ha recibido la llamada que todo club bien llevado recibe tarde o temprano: alguien más grande se ha fijado en Valentín Bianchi. Decir que no es fácil; mantenerlo convencido es el verdadero trabajo.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Maipú preguntó y Defensa y Justicia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marcelo Eggel está en ella.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Felipe Sagal estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Maipú lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Minyor Pernik han dejado clara su intención y Maipú tienen una conversación que nunca quisieron. Un entrenador por el que preguntan es un entrenador cuyo próximo contrato sale más caro.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Nicolás Heiz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
10 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 89, y Atlanta pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Marcelo Eggel lo produjo, y el 8.35 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Defensores esperando con una camiseta. En Maipú nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
El acuerdo con Barracas Central está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Maipú preguntó y Estudiantes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Nicolás Heiz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una consulta de cesión a Nueva Chicago: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Godoy Cruz le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Una consulta de cesión a Colón: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Dos goles y un 8.37 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maipú cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Media liga jugada, puesto 3, 32 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
El banquillo27/05/2030
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Valentín Bianchi fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nahuel Galardi está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Nicosia, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresYisak Gómez las deja todas atrás
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Bautista Churlis
Lo que vieneNicolás Heiz se enfrenta a su antiguo club
Nicolás Heiz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo20/05/2030
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Valentín Bianchi, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
El banquillo20/05/2030
Marcelo Eggel se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maipú lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Valentín Bianchi sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Matías Nicosia está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mateo Ortale. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
Notas de los jugadoresJuan Carabajal los encaró todo el partido
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maipú cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateo Ortale está en ella.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Valentín Bianchi tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maipú cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Tiziano Arce Quirino la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Juan Carabajal. 2‑0 ante Madryn, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores22/04/2030
Noventa minutos de Nicolás Heiz en su mejor versión
Calificado con 8.05. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Maipú.
El banquillo22/04/2030
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Valentín Bianchi fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
13 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maipú, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nicolás Heiz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maipú, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maipú saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo11/03/2030
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Valentín Bianchi eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maipú saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nikolaj Christensen está en ella.
Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Nicolás Heiz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Empate en el minuto 91, tras una tarde que Maipú tenía prácticamente cerrada. Ferro Carril Oeste lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 3‑3, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Matías Nicosia lo produjo, y el 9.08 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La racha sin perder llega a 10. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Notas de los jugadores18/02/2030
Kevin Ceceri, 34 años, hace retroceder el reloj: 7.83
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.83 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luis Alberto Medina y Maipú acuerdan 3 años más.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 4‑1, Valentín Bianchi podía permitirse ser generoso.
Matías Nicosia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tiziano Arce Quirino, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nahuel Galardi firme algo — un contrato en Maipú o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Gianluca Ruggi puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
$37.0K sobre la mesa de Temperley. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Plantilla31/12/2029
Palabras en el entrenamiento del Maipú sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Pablo De la Reta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Maipú ha hecho la llamada a Gimnasia La Plata. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
El banquillo31/12/2029
Marcelo Eggel se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maipú lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Barracas Central conserva a su hombre, y Maipú vuelve a una lista con un nombre tachado.
Kevin Ceceri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla03/12/2029
Valentín Reyes choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Independiente Rivadavia le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marcelo Eggel está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nahuel Galardi firme algo — un contrato en Maipú o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Bautista Churlis entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 36 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Maipú ha recibido la llamada que todo club bien llevado recibe tarde o temprano: alguien más grande se ha fijado en Valentín Bianchi. Decir que no es fácil; mantenerlo convencido es el verdadero trabajo.
Nicolás Heiz y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla05/11/2029
Palabras en el entrenamiento del Maipú sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Pablo De la Reta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Maipú irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Juan Carabajal ya tiene su respuesta de Maipú; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El banquillo05/11/2029
Marcelo Eggel se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maipú lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Henry Binimelis, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Maipú le dijo a Agustín Montiel que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Palabras en el entrenamiento del Maipú sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Pablo De la Reta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Kevin Ceceri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marcelo Eggel está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nahuel Galardi firme algo — un contrato en Maipú o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Maipú querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Carlos Paz deja Maipú por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Maipú ha recibido la llamada que todo club bien llevado recibe tarde o temprano: alguien más grande se ha fijado en Valentín Bianchi. Decir que no es fácil; mantenerlo convencido es el verdadero trabajo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maipú pueden fingir no haber oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Aragón, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marcelo Eggel está en ella.
Plantilla10/09/2029
Palabras en el entrenamiento del Maipú sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Erick Rodríguez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Maipú ha sido explícito sobre la situación de Erick Rodríguez, que es más de lo que reciben muchos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nahuel Galardi firme algo — un contrato en Maipú o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Tiziano Arce Quirino no lo necesitó: 7.99, y parecía el más cómodo del campo.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maipú cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.02 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Maipú saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Yisak Gómez y Maipú acuerdan 3 años más.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
2 goles en veinte minutos con Tiziano Arce Quirino en medio de todo, y Patronato sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gianluca Ruggi, y el técnico lo permitió.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Racing defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Franco Aragón está en ella.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Nicolás Pereyra, 16 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maipú saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
Notas de los jugadoresMarcelo Eggel pudo haber hecho tres
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maipú pueden fingir no haber oído.
Mercado30/07/2029
Tan cerca: el traspaso de Gianluca Ruggi muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Gimnasia y Esgrima pasó página, Gianluca Ruggi se reincorpora a Maipú, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maipú cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atlético Tucumán conserva a su hombre, y Maipú vuelve a una lista con un nombre tachado.
El banquillo30/07/2029
Marcelo Eggel se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maipú lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquillo30/07/2029
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Valentín Reyes
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Morón esperando con una camiseta. En Maipú nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Thiago Fernández no lo necesitó: 8.01, y parecía el más cómodo del campo.
El acuerdo con Sacachispas está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Luciano Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/07/2029
Palabras en el entrenamiento del Maipú sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Pablo De la Reta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Maipú preguntó y Colón dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Luciano Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$37.0K sobre la mesa de Temperley. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a Barracas Central: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Ninguno de ellos será visto por nadie de fuera de la ciudad deportiva en tres años, la mayoría no jugará jamás un partido del primer equipo, y uno podría cambiar el club. Esa es toda la propuesta, y por eso existen las canteras.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Marcelo Eggel sale de esa comparación dentro del equipo, y el Maipú se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maipú pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Maipú ha hecho la parte difícil con Aldosivi, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Juan Carabajal vuelve a Maipú con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Nicolás Heiz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Temperley quería más de $37.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Plantilla25/06/2029
Palabras en el entrenamiento del Maipú sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Pablo De la Reta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Maipú preguntó y Defensa y Justicia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Dos goles y un 8.28 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Tiziano Arce Quirino no lo necesitó: 8.01, y parecía el más cómodo del campo.
El acuerdo con Sacachispas está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Nicolás Heiz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Marcelo Eggel. 3‑1 ante Güemes, y la ovación final fue sobre todo suya.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Belgrano conserva a su hombre, y Maipú vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maipú, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maipú cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla04/06/2029
Palabras en el entrenamiento del Maipú sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Pablo De la Reta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Maipú intentarán no darle demasiada importancia.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Tiziano Arce Quirino no lo necesitó: 7.92, y parecía el más cómodo del campo.
Nicolás Heiz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Pablo De la Reta estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Maipú le dijo a Kevin Ceceri que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo21/05/2029
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Valentín Bianchi no lo escondía tras el 2‑2, y en el vestuario de Maipú tampoco lo escondía nadie.
20 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
1‑3 ante Rosario Central, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Nicolás Heiz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/04/2029
Palabras en el entrenamiento del Maipú sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Pablo De la Reta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Minuto 91, contra Madryn, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
1 error, un gol y una noche delante de los mismos tres segundos. La verá hoy, mañana y probablemente en febrero, y cualquiera que haya jugado sabe en qué fotograma se queda parado.
En breve
El banquilloMarcelo Eggel se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maipú cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maipú saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloTobias Juhl se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
19 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luciano Paredes está en ella.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Valentín Bianchi tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Damián García ya tiene su respuesta de Maipú; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Nicolás Heiz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla12/03/2029
Palabras en el entrenamiento del Maipú sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Pablo De la Reta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Aragón, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maipú saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
16 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
1 para Kevin Ceceri, calificado con 7.73, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Tiziano Arce Quirino. 3‑2 ante Sarmiento, y la ovación final fue sobre todo suya.
12 acciones combinadas y 6.65. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mateo Ortale lo produjo, y el 8.37 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Luciano Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Pablo De la Reta estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
8.07. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo19/02/2029
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Valentín Bianchi, sobre una victoria por 3‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Mateo Ortale ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
Toca Ferro Carril Oeste, y hay un hombre en el vestuario de Maipú que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Thiago Fernández no lo necesitó: 7.86, y parecía el más cómodo del campo.
1 para Bautista Churlis, calificado con 7.73, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Maipú, y no se va a retirar.
Nicolás Heiz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Nicolás Heiz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Pablo De la Reta estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo29/01/2029
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Marcelo Eggel
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Heiz firme algo — un contrato en Maipú o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maipú pueden fingir no haber oído.
La oferta de Madryn por Gianluca Ruggi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El acuerdo con Villa San Carlos está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maipú cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Boca Juniors quería más de $31.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Maipú preguntó y Godoy Cruz dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El banquillo01/01/2029
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Marcelo Eggel
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.