17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Barranquilla pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barranquilla hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Barranquilla nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: La Equidad lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
La operación que iba a llevar a Kevin Rodriguez al Bogota se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Barranquilla con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
José Matías Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Martín Farías lo ha hecho, en Barranquilla, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Barranquilla la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Barranquilla pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barranquilla pueden fingir no haber oído.
Yesid García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Plantilla31/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Barranquilla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Felipe Goto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barranquilla pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con La Equidad está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Fraga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Leones conserva a su hombre, y Barranquilla vuelve a una lista con un nombre tachado.
Juan Sebastián Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A La Equidad le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barranquilla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Brian Ocampo, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barranquilla pueden fingir no haber oído.
La instrucción llegó del consejo y el banquillo no estaba de acuerdo. Alguien saldrá, el traspaso se llamará buen negocio, y el entrenador se pasará la temporada reconstruyendo alrededor del hueco.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Barranquilla lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Iker Banda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Barranquilla ha hecho saber al mercado que Brayan Matamoros está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Ivan Garcia
El banquilloBrian Ocampo llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barranquilla pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barranquilla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Barranquilla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Sebastián Pérez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sebastian Lemos firme algo — un contrato en Barranquilla o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Barranquilla reconocería. Los sábados se nota.
Canteranos: 104, salidos de un departamento valorado hoy en 9 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
En el Barranquilla todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Fraga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo01/10/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Sebastian Lemos
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
El banquillo01/10/2035
Yulián Montaño se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Barranquilla lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 7 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barranquilla pueden fingir no haber oído.
Yesid García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Barranquilla. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Barranquilla, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Canteranos: 104, salidos de un departamento valorado hoy en 9 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Dos horas a la semana con un profesor: lo menos glamuroso que hay en Barranquilla y lo que decide si un fichaje extranjero sigue aquí dentro de dos años.
En breve
PlantillaDudas sobre Roberto Osorio en los entrenamientos
José Matías Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastian Lemos, y el técnico lo permitió.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Barranquilla tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Ivan Garcia ha apuntado la fecha.
100 canteranos de una academia valorada ahora en 9 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Francisco Fraga estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Sebastián Pérez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla13/08/2035
6 caras nuevas y el Barranquilla todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Barranquilla donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Kevin Rodriguez no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Directiva23/07/2035
Barranquilla cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 1; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla23/07/2035
Iker Banda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Barranquilla querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barranquilla pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Barranquilla ha hecho la parte difícil con Patriotas, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Yesid García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Barranquilla es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla09/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Barranquilla sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Fraga está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Deportivo Pasto conserva a su hombre, y Barranquilla vuelve a una lista con un nombre tachado.
Barranquilla ha hecho la llamada a Santa Fe. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Barranquilla, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barranquilla pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barranquilla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eric Meza estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Brayan Matamoros ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateo Vrsaljko, y el técnico lo permitió.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Bogota? El debate seguirá vivo el jueves.
Toca Atletico Bucaramanga, y hay un hombre en el vestuario de Barranquilla que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barranquilla pueden fingir no haber oído.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eric Meza estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 goles en veinte minutos con Francisco Fraga en medio de todo, y Real Santander sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Barranquilla nadie finge estar haciéndolo.
En breve
El banquilloHector Bacca se lleva el toque del técnico
El banquilloEl veredicto del entrenador
Notas de los jugadoresIvan Garcia los encaró todo el partido
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barranquilla pueden fingir no haber oído.
Yesid García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Barranquilla intentarán no darle demasiada importancia.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Ivan Garcia está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Barranquilla, otra semana sin la firma de Eric Meza.
Toca Depor, y hay un hombre en el vestuario de Barranquilla que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
31 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Barranquilla pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ivan Garcia lo produjo, y el 8.94 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Yesid García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Plantilla05/02/2035
Eric Meza choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Barranquilla lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Barranquilla nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barranquilla, y no se va a retirar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La camiseta todavía le queda bien. Eric Meza está de vuelta en Barranquilla, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Directiva22/01/2035
7 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Barranquilla
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla22/01/2035
Hector Bacca choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Gustavo Borja ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
En breve
DirectivaLa directiva del Barranquilla incumple su palabra