Puesto 14 y 24 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Cenk Özkacar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla17/05/2027
Palabras en el entrenamiento del RAAL La Louviere sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tiago Pereira Cardoso está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En RAAL La Louviere saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en RAAL La Louviere. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que RAAL La Louviere lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los 26 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el RAAL La Louviere trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el RAAL La Louviere cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en RAAL La Louviere, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Jordy Peffer
Théo Pellenard y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
14 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
La aproximación está hecha y la respuesta pertenece a FC Bacău. Estas cosas se cierran en voz baja y se cuentan a gritos, y rara vez en ese orden.
Plantilla15/03/2027
Palabras en el entrenamiento del RAAL La Louviere sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Michaël Heylen está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mohammed Fuseini firme algo — un contrato en RAAL La Louviere o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en RAAL La Louviere reconocería. Los sábados se nota.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ndoh Wamfor entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
75 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. RAAL La Louviere pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de RAAL La Louviere se está agotando.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Djibril Lamego estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del RAAL La Louviere y de Dender por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Club Brugge conserva a su hombre, y RAAL La Louviere vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una lesión de rodilla de las peores para Wagane Faye
109 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El RAAL La Louviere pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Théo Pellenard estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 14 acciones, 6.86, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Bryan Soumaré y RAAL La Louviere acuerdan 3 años más.
Plantilla07/12/2026
Jordi Liongola choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 23 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Théo Pellenard estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En RAAL La Louviere saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Jordi Liongola: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y RAAL La Louviere necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en RAAL La Louviere, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.