2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.07, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Notas de los jugadores05/10/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Sandro Manoel: 8.10
A los 38 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.10 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
13 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Juan Pablo Paz sale de esa comparación dentro del equipo, y el Treze se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 4‑1, Samuel Martins podía permitirse ser generoso.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Notas de los jugadores21/09/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Sandro Manoel: 8.04
A los 38 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.04 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Un 3‑1 ante Santa Cruz de Natal, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Juan Pablo Paz la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Notas de los jugadores21/09/2026
Erick Varão jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.28. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Treze saben en cuál de las dos están.
Luís Eduardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sandro Manoel, y el técnico lo permitió.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Wesley Amaral ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Samuel Martins eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
A los 38 ha tomado un sitio en lugar de recibirlo, y a otro le toca buscar algo que decir al respecto. En Treze tienen una decisión que no hizo falta tomar.
Nadie en el Treze insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Juan Pablo Paz no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
12 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Patric sale de esa comparación dentro del equipo, y el Treze se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sandro Manoel entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.