Regates completados: 28. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
1 para Glaybson, calificado con 7.28, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Glaybson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Lagarto hablarán de 16 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia William Menezes, y el técnico lo permitió.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Kattê puso al Lagarto en tablas en 2 minutos, y Sousa no llegó a jugar nunca con ventaja.
Directiva09/11/2026
Los sueldos se llevan el 96% de lo que ingresa Lagarto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
23 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Dos goles y un 8.85 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Bruno Morais estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, André Monteiro podía permitirse ser generoso.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 38 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Lagarto es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia William Menezes, y el técnico lo permitió.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla12/10/2026
21 caras nuevas y el Lagarto todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
El banquilloUn error, y Gustavo Silva todavía lo paga
El banquilloBruno Carvalho llama a la puerta del técnico
Yan se lesiona los ligamentos de la rodilla: 41 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 41 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Plantilla14/09/2026
161 días de baja para Júlio Ferrari por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Lagarto dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Bruno Morais y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». André Monteiro tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
0‑7 para Horizonte, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Lagarto y Horizonte, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑7, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.