Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Guilherme Viana será jugador de otro club este fin de semana, y en Ponte Preta las despedidas han empezado en voz baja.
Nahuel da Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Danilo Soares tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Joaquín Rojas está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ponte Preta, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra América Mineiro con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
En breve
MercadoLa historia de Jonathan Cafu se niega a morir
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.84 con 38 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lucas Justen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Danilo Barcelos y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bruno Lopes, y el técnico lo permitió.
Coritiba se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla23/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Ponte Preta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lucas Justen está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Danilo Soares tras el empate 2‑2, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Nadie en el Ponte Preta insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Ponte Preta le dijo a Arthur Monteiro que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Ganso y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Cunha, y el técnico lo permitió.
Calificado con 7.59. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo09/08/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Danilo Soares, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Mercado09/08/2027
Joaquín Rojas tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Ponte Preta ha sido explícito sobre la situación de Joaquín Rojas, que es más de lo que reciben muchos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ponte Preta pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ponte Preta lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Benjamín González y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lucas Justen estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo02/08/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Danilo Soares ante una sala que ya las había oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.84 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ponte Preta pueden fingir no haber oído.
Un defensa en el marcador, algo bastante raro como para que todo el estadio recuerde quién sacó el córner. 1 para él, y un 7.66 por todo lo demás.
Directiva26/07/2027
Pasa el cierre con 8 de alta y 5 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Ponte Preta hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ponte Preta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juninho estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Miguel Alcantara ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Ponte Preta se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
El acuerdo con Sousa está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ponte Preta preguntó y Shanghai Shenhua dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Nahuel da Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El nombre de Guilherme Viana ha aparecido en conversaciones de las que Ponte Preta no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Ponte Preta cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Plantilla21/06/2027
5 caras nuevas y el Ponte Preta todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Ponte Preta la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Ponte Preta no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ponte Preta y Fluminense han fijado $240.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
La oferta de Novorizontino por Jean Carlos se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jonathan Cafu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ponte Preta preguntó y Operário Ferroviário dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Richard Wendel lo hizo ante GAS. 2‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Fluminense.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Fluminense no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Martinelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Plantilla24/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Fluminense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jefferson Savarino está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Fluminense pueden fingir no haber oído.
Martinelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y John Kennedy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Fluminense desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Ceilândia sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Plantilla26/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Fluminense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jefferson Savarino está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Fluminense se le juzgará por una sola cosa.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Fluminense, y 2 partidos en 17 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Martinelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jefferson Savarino estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Fluminense, y 0 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Martinelli firme algo — un contrato en Fluminense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ganso entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y John Kennedy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Agustín Canobbio, y el técnico lo permitió.
Plantilla29/03/2027
7 caras nuevas y el Fluminense todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Fluminense. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Martinelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Arthur Ryan y Fluminense acuerdan 4 años más.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Fluminense, y 0 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Agustín Canobbio entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rodrigo Castillo firme algo — un contrato en Fluminense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Martinelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Fluminense, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rodrigo Castillo firme algo — un contrato en Fluminense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Fluminense. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Fluminense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Fluminense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. John Kennedy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No me fui a mirar desde el banquillo. Quiero volver a Fluminense y pelear mi sitio.» 0 partidos de 9 en Ceilândia dicen el resto.
Plantilla15/02/2027
6 caras nuevas y el Fluminense todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Fluminense reconocería. Los sábados se nota.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Martinelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Fluminense escucha una frase así exactamente como está construida.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Martinelli firme algo — un contrato en Fluminense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Fluminense querrían reconocer. Se le nota los sábados.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Fluminense la escuchó como otra cosa.
Martinelli y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla01/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Fluminense sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jefferson Savarino está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Fluminense, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Lima ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Fluminense, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Juan Pablo Freytes y Fluminense acuerdan 5 años más.
Vitor Eudes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla25/01/2027
John Kennedy choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Fluminense, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Rodrigo Castillo firme algo — un contrato en Fluminense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo25/01/2027
Ganso se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Fluminense lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Rodrigo Castillo
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Lelê
Coritiba quería más de $2.0M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La enfermería confirma 24 días de baja para Martinelli, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Mercado18/01/2027
Tan cerca: el traspaso de Ganso muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Atlético Mineiro pasó página, Ganso se reincorpora a Fluminense, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jefferson Savarino estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Fluminense desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Ceilândia sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Matheus Reis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Fluminense
El banquilloA John Kennedy lo eligen cuando cuenta
$6.8M era lo máximo que el club iba a pagar y Cruzeiro pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La operación que iba a llevar a John Kennedy al Internacional se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Fluminense con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Fluminense preguntó y Ceará dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
$2.0M sobre la mesa de Coritiba. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $2.2M: un club que quiere a Fabinho lo suficiente como para preguntar dos veces.
Victoria por 3‑2 ante Santos, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 120. Santos repasará cada segundo del descuento durante una semana.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.40 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Fluminense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. David Terans no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.33 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Thiago Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Fluminense y de Humaitá por igual; los demás se lo pasaron en grande.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.