9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Bastos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo23/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Vinícius Araujo, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Botafogo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Vitinho firme algo — un contrato en Botafogo o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Medina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Arthur Cabral, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Danilo firme algo — un contrato en Botafogo o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Toca Corinthians, y hay un hombre en el vestuario de Botafogo que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Gabriel Vasconcelos ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Tiquinho Soares
Puesto 3, 22 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Álvaro Montoro no lo necesitó: 7.70, y parecía el más cómodo del campo.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Álvaro Montoro no lo necesitó: 7.89, y parecía el más cómodo del campo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Medina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Botafogo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista pidiendo un escenario más pequeño, menos cámaras y una grada que no se gire. No es debilidad y casi siempre se cuenta como si lo fuera.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Danilo sale de esa comparación dentro del equipo, y el Botafogo se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Vinícius Araujo podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloMarçal se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Notas de los jugadoresCristian Medina los encaró todo el partido
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Botafogo pueden fingir no haber oído.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Botafogo la escuchó como otra cosa.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristian Medina estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Alex Telles sale de esa comparación dentro del equipo, y el Botafogo se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
El banquillo07/09/2026
Marçal se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Botafogo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Botafogo de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Júnior Santos entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.