Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rhuan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Felipe Carvalho es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Willian Pacheco ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Gabriel Correia lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Aderlan está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maringá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maringá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Maringá la diferencia se ve desde la última fila.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Maringá pueden fingir no haber oído.
Plantilla17/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Maringá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rhuan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Maringá preguntó y Bragantino dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Ronald estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Aderlan está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maringá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una lesión de rodilla de las peores para Nicola Pérez
43 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maringá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Robertinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla20/12/2027
Juan Alano choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Bragantino conserva a su hombre, y Maringá vuelve a una lista con un nombre tachado.
En el Maringá todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
El banquillo20/12/2027
Aderlan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maringá lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Maringá. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Una lesión de rodilla de las peores para Nicola Pérez
58 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maringá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maringá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 3 con 69 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Caio Wesley lo produjo, y el 8.56 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Robertinho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una consulta de cesión a Atlético Mineiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una lesión de rodilla de las peores para Nicola Pérez
74 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maringá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Maringá hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Robertinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Marcó Wilmar Mosquera, y poco más salió bien: 2‑3 para Brusque, y un camino muy callado hacia el vestuario.
Plantilla22/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Maringá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Alano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nota de 6.82 con 9 acciones en las dos áreas. A los centrocampistas así los llaman poco vistosos quienes nunca han intentado jugar contra uno.
El banquillo22/11/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑3, pronunciadas por Guilherme Martins ante una sala que ya las había oído.
Una lesión de rodilla de las peores para Nicola Pérez
96 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Maringá pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla01/11/2027
Juan Alano choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.82 en la ficha, y la afición del Maringá se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo01/11/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Guilherme Martins ante una sala que ya las había oído.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Robertinho
El banquilloNo hay sitio para Axel Roldán en la cita grande
104 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maringá pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Maringá lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Robertinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Guilherme Martins podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloTallison se lleva el toque del técnico
80 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Maringá pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Robertinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla27/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Maringá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Alano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En el Maringá todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.28, y ni una objeción en todo el estadio.
El banquillo27/09/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Guilherme Martins fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Axel Roldán.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Aderlan está en ella.
2 arriba y con todo controlado, y terminó con Confiança como el equipo más feliz. No hay versión de esta tarde que el Maringá disfrute revisando.
Notas de los jugadores30/08/2027
Caio Wesley, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.73
Un 7.73 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Jefferson Paulino y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla30/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Maringá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Alano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 2‑2, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
9 acciones combinadas y 6.84. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Empate en el minuto 92, tras una tarde que Maringá tenía prácticamente cerrada. Inter de Limeira lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Calificado con 7.78. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Guilherme Martins tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 28 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Jefferson Paulino y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
12 acciones combinadas y 6.82. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jefferson Paulino, y el técnico lo permitió.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
Mercado02/08/2027
João Gabriel tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Maringá ha sido explícito sobre la situación de João Gabriel, que es más de lo que reciben muchos.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.91 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Jefferson Paulino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Maringá preguntó y Pianese dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Guilherme Pira. 2‑0 ante ABC, y la ovación final fue sobre todo suya.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla31/05/2027
Edison Negueba choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Calificado con 7.12. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo31/05/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Guilherme Martins no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Maringá tampoco lo escondía nadie.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Volta Redonda con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Victoria por 3‑0 ante Anápolis, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Dos goles y un 8.16 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.04 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Jefferson Paulino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edison Negueba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
12 acciones combinadas y 6.47. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Augusto Galván. 1‑0 ante Confiança, y la ovación final fue sobre todo suya.
2 goles en veinte minutos con Augusto Galván en medio de todo, y Anápolis sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
En breve
Notas de los jugadoresLos dos trabajos hechos por Rhuan: 7.77
El banquilloJaime Vásquez se lleva el toque del técnico
Floresta querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maringá fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Maringá no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Guilherme Pira lo produjo, y el 8.43 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Aderlan y Maringá acuerdan 2 años más.
Plantilla03/05/2027
Edison Negueba choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
12 acciones combinadas y 6.73. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Floresta fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Jefferson Paulino y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Jefferson Paulino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En el Maringá todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Plantilla22/03/2027
Edison Negueba choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Maringá ha acudido a Kairat con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Jefferson Paulino estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Maringá ha acudido a Fortaleza con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
En el Maringá todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Plantilla28/12/2026
Edison Negueba choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aderlan, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rhuan entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Maringá ofreció $230.0K; Ferroviária dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edison Negueba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Ferroviária conserva a su hombre, y Maringá vuelve a una lista con un nombre tachado.
Maringá ha hecho la llamada a Acassuso. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Edison Negueba está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maringá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Guilherme Martins sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Maringá tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Guilherme Pira y Maringá acuerdan 3 años más.
Augusto Galván y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Marcelo Freitas lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
El banquillo12/10/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Robertinho
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.