1‑7 ante Santos, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lagarto pueden fingir no haber oído.
La grada22/05/2028
Una goleada en copa ante el Santos deja al Lagarto dando explicaciones
1-7, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Lagarto y Santos, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Lagarto le dijo a Samuel Reis que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Lagarto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla17/04/2028
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 41 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Lagarto no han contestado, que también es una forma de contestar.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Plantilla17/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Lagarto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Brayan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
La gradaLa afición del Lagarto ha encontrado un ídolo en Brayan
MercadoUno de los nuestros: Fábio Viana se incorpora al primer equipo del Lagarto
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 23 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 23 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Brayan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Lagarto lo saben.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Lagarto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Marcos Vinicius puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lagarto pueden fingir no haber oído.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Esto no es rotación. Diego Oliveira lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Lagarto ya nadie finge lo contrario.
Directiva03/04/2028
En Lagarto el 96% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
37 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Lagarto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lagarto pueden fingir no haber oído.
Plantilla27/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Lagarto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Brayan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo27/03/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Marcos Vinicius
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla20/03/2028
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 44 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 44 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lagarto pueden fingir no haber oído.
Yan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloReinaldo llama a la puerta del técnico
51 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Lagarto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 77 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Lagarto se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
58 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Lagarto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 84 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Directiva06/03/2028
Los sueldos se llevan el 96% de lo que ingresa Lagarto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
65 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Lagarto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 91 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 16 y 22 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ronaldo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo28/02/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Marcos Vinicius
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Thierry Henry firme algo — un contrato en Lagarto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
72 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Lagarto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 80 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 80 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Lagarto es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
87 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Lagarto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
Plantilla07/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Lagarto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Brayan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Diego Oliveira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva07/02/2028
En Lagarto el 107% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El banquillo07/02/2028
Thierry Henry se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Lagarto lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
94 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Lagarto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lagarto pueden fingir no haber oído.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Reinaldo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo31/01/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Marcos Vinicius
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Wallace firme algo — un contrato en Lagarto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Lagarto querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 101 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 101 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
Yan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Brayan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Lagarto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 108 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 108 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Lagarto preguntó y Cascavel dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Brayan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
115 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Lagarto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva10/01/2028
Los sueldos se tragan el 125% de los ingresos de Lagarto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Thierry Henry está en ella.
La afición se organiza contra la directiva de Lagarto
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lagarto pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Sampaio Corrêa está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Ituano conserva a su hombre, y Lagarto vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Brayan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Lagarto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lagarto pueden fingir no haber oído.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.83 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
A los 39, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 13 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». André Monteiro tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia William Menezes, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Glaybson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.
Lagarto ha hecho saber al mercado que Marcos Vinicius está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Lo siguiente, en casa: Santa Cruz de Natal, que llega en el puesto 15. La clase de partido sobre el que una temporada se construye en silencio o pierde en silencio su forma.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Lagarto lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.12 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lagarto pueden fingir no haber oído.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Kawê tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». André Monteiro sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
La afición se organiza contra la directiva de Lagarto
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. André Monteiro lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Kattê y Lagarto acuerdan 2 años más.
Glaybson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En el Lagarto todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. William Menezes está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
En breve
El banquilloThierry Henry se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloLa salida del técnico deja a Kawê a la intemperie
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo16/08/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por André Monteiro ante una sala que ya las había oído.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Joãozinho ya tiene su respuesta de Lagarto; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Lagarto, y no se va a retirar.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Sergipe pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bruno Carvalho, y el técnico lo permitió.
Lagarto ha hecho la llamada a Nova Iguaçu. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Lagarto ha hecho la llamada a Náutico. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Kattê lo produjo, y el 8.25 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
El banquillo21/06/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Gustavo Silva
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Lagarto tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
En breve
El banquilloThierry Henry se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 40 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
3 abajo y sin rumbo, hasta que Kattê decidió lo contrario. Penedense había hecho lo difícil y luego lo vio deshacerse, y el ruido del pitido final fue del que un estadio se queda.
Terminó 1-6. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
Notas de los jugadores24/05/2027
Thierry Henry, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.62
Un 7.62 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Reinaldo marcó, fue calificado con 7.70 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Glaybson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Brayan entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Glaybson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lagarto pueden fingir no haber oído.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Lagarto irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Glaybson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva01/03/2027
Los sueldos se llevan el 141% de lo que ingresa Lagarto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Kawê está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». William Menezes tiene 37 años y 4 partidos a sus espaldas, y el Lagarto tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Lagarto. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Glaybson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Lagarto tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Kattê firme algo — un contrato en Lagarto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Lagarto. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 20 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 20 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Glaybson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva01/02/2027
Los sueldos se llevan el 144% de lo que ingresa Lagarto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo01/02/2027
La salida del técnico deja a Gustavo Silva a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Gustavo Silva está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
Le han quitado la capitanía a William Menezes. En el Lagarto lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Quedan 8 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 27 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 27 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 28 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 15 y 10 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Kattê se lesiona los ligamentos de la rodilla: 34 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 34 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los 39, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Brayan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kattê, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Lagarto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
41 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Lagarto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 42 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Lagarto lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Atlético Mineiro, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Lagarto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Glaybson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 38 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Lagarto es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pedro Lucas, y el técnico lo permitió.
Una consulta de cesión a Boavista: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Lagarto ha hecho la llamada a São Bernardo. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Lagarto tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Kattê firme algo — un contrato en Lagarto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 91 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Brayan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 98 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Lagarto querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Plantilla16/11/2026
Los informes de entrenamiento de Glaybson no son buenos
Un mal sábado se perdona; un mal martes se elige. El nivel ha bajado, y en un edificio donde todos miran a todos, se ha notado.
En breve
Lo que vieneUn desplazamiento a Sergipe espera a Lagarto
El banquilloKattê conserva el voto de su entrenador
Regates completados: 28. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
1 para Glaybson, calificado con 7.28, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Glaybson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Lagarto hablarán de 16 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia William Menezes, y el técnico lo permitió.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Kattê puso al Lagarto en tablas en 2 minutos, y Sousa no llegó a jugar nunca con ventaja.
Directiva09/11/2026
Los sueldos se llevan el 96% de lo que ingresa Lagarto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
23 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.04 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Brayan y Lagarto acuerdan 3 años más.
Dos goles y un 8.85 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Bruno Morais estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, André Monteiro podía permitirse ser generoso.
Yan se lesiona los ligamentos de la rodilla: 41 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 41 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Plantilla14/09/2026
161 días de baja para Júlio Ferrari por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Lagarto dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Bruno Morais y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». André Monteiro tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
168 días de baja para Júlio Ferrari por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Lagarto dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla07/09/2026
Júlio Ferrari choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lagarto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Lagarto no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Tiene 16 años y nadie en Lagarto lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Lagarto, otra semana sin la firma de Reinaldo.
1‑5 para Barcelona de Ilhéus, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Lagarto y Barcelona de Ilhéus, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Guilherme Souza ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Mateus Braga lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Felipe Soares lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Rodrigo Correia es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑5, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Lagarto saben en cuál de las dos están.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Max deja Lagarto por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Leozão deja Lagarto por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.