Floresta y Mixto han fijado $1.3M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Bruno Pacheco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Floresta hablarán de 21 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Floresta preguntó y Santos dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Floresta no lo retendrá fingiendo lo contrario.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Aderlan está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Una consulta de cesión a América Mineiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Floresta, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Regates completados: 27. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Partido21/11/2026
Tras 10 partidos, Floresta vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 10 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Botafogo-PB; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Marco Antônio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Botafogo-PB se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla23/11/2026
Luis Cardozo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo23/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Antônio Amaral salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Rafinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Antônio Amaral tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Ponte Preta defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Rafinha marcó en el minuto 88, Caxias ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Floresta se lo llevó todo.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Higor Leite está viviendo esa versión en el Floresta, y suele notarse en el primer mes.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Leilson vuelve a ser jugador de Floresta, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Rafinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.13 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Un punto rescatado en el minuto 92 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Floresta donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.