La oferta llegó a Guarani esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Jesús Molina estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La oferta llegó a Vitória esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Uberlândia saben en cuál de las dos están.
Regates completados: 28. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Uberlândia no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Paulo Peixoto tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Guarany de Bagé? El debate seguirá vivo el jueves.
21 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Guarany de Bagé con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Uberlândia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Wellerson ha apuntado la fecha.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Uberlândia lo saben, y también todos los que lo ven.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Paulo Peixoto ante una sala que ya las había oído.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Inter de Limeira.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Wellerson firme algo — un contrato en Uberlândia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
La gradaLa grada también ha oído lo de Yaider Mena
PlantillaAlguien va a por el puesto de João Branco
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Márcio Ribeiro es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Uberlândia. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
Le han quitado la capitanía a Jonatas Paulista. En el Uberlândia lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Uberlândia de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Uberlândia tiene que sacar un resultado de donde sea.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Uberlândia no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla24/08/2026
8 caras nuevas y el Uberlândia todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo24/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Paulo Peixoto salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Abner y Uberlândia acuerdan 3 años más.
Wellerson estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Jhonatan Almeida ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Uberlândia se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Uberlândia saben en cuál de las dos están.
Cualquier aficionado en el estadio podría haber señalado el agujero de este equipo, y la mayoría lo hizo, en voz alta, durante meses. Abner llega para cerrarlo.