A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Matheus Bianqui marcó, fue calificado con 7.91 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Sebastián Gómez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Lucas Ronier quiere fútbol continental; si el Coritiba puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 31. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Renato Marques lo produjo, y el 8.81 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Jacy Maranhão estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matheus Bianqui estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Minuto 88, contra Criciúma, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Dos goles y un 9.05 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matheus Bianqui estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores26/10/2026
Breno Lopes jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.32. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matheus Bianqui, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Paulo Tavares sobre una tarde de 4‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Athletic Club querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Coritiba fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 8.25 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Coritiba cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Lucas Ronier la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Plantilla21/09/2026
Joaquín Lavega choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Paulo Tavares, sobre una victoria por 3‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Coritiba, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.