Tarcísio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. GAS conserva a su hombre, y Mixto vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia William Menezes, y el técnico lo permitió.
A Atlético Goianiense le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Mixto no lo retendrá fingiendo lo contrario.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se llevan el 224% de lo que ingresa Mixto
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Varolo, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mixto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mixto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Plantilla28/12/2026
Pedro Cobra se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Mixto lo saben, y también todos los que lo ven.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Mixto tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Una temporada para mirar al jugador de otro: Pedro Cobra llega de Atlético Mineiro con algo que demostrar y un billete de vuelta en el cajón. Las buenas cesiones enriquecen a todos; esta empieza el sábado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Mixto ha hecho la parte difícil con Atlético Mineiro, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Novorizontino: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Mixto no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Joazi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mixto preguntó y GAS dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Luidy firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Mixto no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
En breve
El banquilloNatan Alves llama a la puerta del técnico
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mixto preguntó y Água Santa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A Fluminense le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
A Água Santa le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
La ventana de inscripciones está abierta y el teléfono ha empezado a sonar. De aquí al cierre, a este club lo relacionarán con cuarenta jugadores y fichará a tres, que es la proporción habitual.
Joazi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luidy estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lucas Evaristo. 1‑0 ante Maricá, y la ovación final fue sobre todo suya.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
El banquillo30/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Vinícius Pacheco, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Tarcísio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Porto Velho. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo23/11/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Vinícius Pacheco eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Genílson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Genílson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Bazilio, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Luidy firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Tarcísio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
23 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que William Menezes
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luidy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia William Menezes, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Vinícius Pacheco tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
MercadoLuís Pires tiene permiso para buscarse otro sitio
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Mixto nadie finge estar haciéndolo.
Joazi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Vinícius Pacheco salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Joazi firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
A los 39, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Plantilla12/10/2026
24 caras nuevas y el Mixto todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
El banquilloEl técnico pone a João Matos de ejemplo
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mixto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se tragan el 212% de los ingresos de Mixto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Mixto, otra semana sin la firma de William Menezes.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Luidy está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
El banquillo05/10/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Vinícius Pacheco eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Tarcísio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Calificado con 4.25. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Luidy. 1‑0 ante Pouso Alegre, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores21/09/2026
Luidy jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.06. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Vinícius Pacheco podía permitirse ser generoso.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Mixto reconocería. Los sábados se nota.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gianfranco Ojeda firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloA Jia Weiwei no le gusta su puesto de trabajo
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Luidy lo produjo, y el 8.25 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Joazi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luidy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Mixto saben en cuál de las dos están.
Mercado14/09/2026
Se atascan las conversaciones entre Mixto y Genílson
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla14/09/2026
24 caras nuevas y el Mixto todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Enzo Maidana lo ha hecho, en Mixto, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Mixto hablarán de 18 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Tarcísio y Mixto acuerdan 2 años más.
Joazi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Genílson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mixto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
0‑3 para Boavista, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Joazi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla24/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luidy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
0‑10 ante Vitória, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La grada17/08/2026
Una goleada en copa ante el Vitória deja al Mixto dando explicaciones
0-10, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gianfranco Ojeda y Mixto acuerdan 4 años más.
Partido12/08/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
10 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Mixto y de Vitória por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Genílson estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Matheus Borges lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Júnior Moreira ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Tiago Teixeira lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Marcelo Lopes ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Vinícius Pacheco podía permitirse ser generoso.
De los campos de la cantera a una convocatoria del primer equipo a los 14. El debut es la parte fácil; el segundo partido es el que todo joven tiene que ganarse.
Joazi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Quedan 36 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Vinícius Pacheco tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Gustavo Silva deja Mixto por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.