Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Valladolid y Betis, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑5, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Valladolid saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
110 días de baja para Wesley Dias por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Operário Ferroviário dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
La oferta de Atlético Goianiense por Wesley Peixoto se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Operário Ferroviário, y no se va a retirar.
La camiseta todavía le queda bien. Nathan Fogaça está de vuelta en Operário Ferroviário, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Operário Ferroviário la escuchó como otra cosa.
Operário Ferroviário ofreció $550.0K; Itabirito dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pedro Vilhena está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Carlos Vega tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mohamed Daramy. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Juanmi Latasa. 2‑1 ante Tenerife, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Lavagnino, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Carlos Vega sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Juanmi Latasa firme algo — un contrato en Valladolid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Eric García: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Valladolid necesitando que juegue como si nada de eso importara.
El dibujo pedía otro perfil ante este rival, que es una respuesta futbolística real y ningún consuelo para el afectado. No hizo nada mal y no jugó.
El banquillo27/11/2028
Kaj de Rooij se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Valladolid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Pablo Tomeo ya tiene su respuesta de Valladolid; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El gol que puso a Huesca por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Valladolid empató, 4 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pablo Tomeo, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Carlos Vega sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Veo todos los partidos de Valladolid desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Ceuta sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Valladolid lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya son 50 goles con estos colores, cada uno el recuerdo de alguien. En la grada hay un aficionado capaz de decirte dónde estaba en la mayoría de ellos.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Notas de los jugadores18/09/2028
Jon Karrikaburu jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.22. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Valladolid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Valladolid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Huesca conserva a su hombre, y Valladolid vuelve a una lista con un nombre tachado.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Valladolid puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aritz Aldasoro, y el técnico lo permitió.
«Veo todos los partidos de Valladolid desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Alcorcón sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
El banquilloYeray Cabanzón se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 32 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Directiva04/09/2028
Valladolid cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 14; bajas, 13; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Valladolid preguntó y Córdoba dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Mercado04/09/2028
Tan cerca: el traspaso de Kaj de Rooij muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Alavés pasó página, Kaj de Rooij se reincorpora a Valladolid, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 41 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Córdoba quería más de $2.6M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Valladolid, otra semana sin la firma de Lucas Lavagnino.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Valladolid trata con un hombre que quiere otro país.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Jon Karrikaburu no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
La oferta de Cartagena por Lucas Lavagnino se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Valladolid lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Valladolid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 58 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Vitoria Guimaraes tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Valladolid pueden fingir no haber oído.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Valladolid la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La operación que iba a llevar a Mathis Lachuer al Pontevedra se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Valladolid con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Valladolid preguntó y Osasuna dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla14/08/2028
Palabras en el entrenamiento del Valladolid sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guille Bueno está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Valladolid, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Plantilla14/08/2028
5 caras nuevas y el Valladolid todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 68 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La oferta de KAA Gent por Jon Karrikaburu se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Valencia lo dice, y a nadie en Valladolid le divierte adivinarlo.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Valladolid donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Cheikh Thiam y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 75 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes se han dado la mano con Andorra; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Valladolid pueden fingir no haber oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Rubio, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guille Bueno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jon Karrikaburu firme algo — un contrato en Valladolid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Lucas Lavagnino
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Valladolid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Zaragoza esperando con una camiseta. En Valladolid nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Valladolid, y no se va a retirar.
Valladolid lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Racing Santander, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Valladolid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $13.0M: un club que quiere a Estanis Pedrola lo suficiente como para preguntar dos veces.
Valladolid preguntó y Barcelona dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un nombre más en la lista: Guadalajara ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Kai Andrews. La respuesta de Valladolid no ha cambiado. De momento.
En breve
PlantillaGuille Bueno choca con un compañero por las exigencias
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Valladolid pueden fingir no haber oído.
Arenas Club quería más de $12.1M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $13.0M: un club que quiere a Estanis Pedrola lo suficiente como para preguntar dos veces.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla17/07/2028
Palabras en el entrenamiento del Valladolid sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mathis Lachuer está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Valladolid desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Alcorcón sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Plantilla17/07/2028
5 caras nuevas y el Valladolid todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
El banquilloMarcos André llama a la puerta del técnico
38 internacionalidades, un mes de fútbol y una medalla que nunca saldrá de un cajón. Se le espera en Valladolid en quince días y nadie lo mencionará, que es una manera de mencionarlo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Valladolid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Talavera esperando con una camiseta. En Valladolid nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juanmi Latasa, y el técnico lo permitió.
Plantilla10/07/2028
Palabras en el entrenamiento del Valladolid sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guille Bueno está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Garri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
El banquilloMarcos André pide hablar con el técnico
El banquilloLuis Chacón se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloA Luis Chacón le han prometido minutos
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Valladolid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Valladolid escucha una frase así exactamente como está construida.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Madrid conserva a su hombre, y Valladolid vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un nombre más en la lista: Talavera ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Kai Andrews. La respuesta de Valladolid no ha cambiado. De momento.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Fernando Rodríguez quiere fútbol continental; si el Valladolid puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Valladolid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Firmados hoy, invisibles durante años, y uno de ellos puede ser algún día la razón de que el club exista. Ese es todo el argumento a favor de una cantera, y es bueno.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Valladolid, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Valladolid pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Valladolid preguntó y Atlético Madrid dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Valladolid irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
El interés es lo bastante real como para haber llegado a la prensa. Valladolid no dice nada, que en pleno mercado también es una respuesta.
Plantilla26/06/2028
Mathis Lachuer choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Valladolid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Valladolid no han contestado, que también es una forma de contestar.
La persecución de Fernando Rodríguez terminó con $5.5M cambiando de manos y Hércules sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Eric García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Sociedad conserva a su hombre, y Valladolid vuelve a una lista con un nombre tachado.
12 partidos y 5 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guille Bueno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Valladolid, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Jon Karrikaburu ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Valladolid saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Garri ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Valladolid pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guille Bueno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Valladolid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Valladolid pueden fingir no haber oído.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Valladolid la escuchó como otra cosa.
Eric García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jon Karrikaburu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El acuerdo con Southampton está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Rayo Vallecano pagó $300.0K y Valladolid lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jon Karrikaburu estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Valladolid preguntó y Andorra dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Valladolid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Osasuna se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla29/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Valladolid sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mathis Lachuer está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcos André, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guille Bueno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jon Karrikaburu entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Juanmi Latasa firme algo — un contrato en Valladolid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Toca Deportivo La Coruña, y hay un hombre en el vestuario de Valladolid que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Valladolid reconocería. Los sábados se nota.
Dos goles y un 8.64 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Ryunosuke Sato no lo necesitó: 7.89, y parecía el más cómodo del campo.
Eric García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
2 goles en veinte minutos con Jon Karrikaburu en medio de todo, y Rayo Vallecano sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
Plantilla18/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Valladolid sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mathis Lachuer está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El error de un portero no tiene detrás a ningún defensa que lo arregle. Él lo supo antes de que el balón cruzara la línea, la grada un segundo después, y esta noche no hay nada que nadie pueda decir.
Mohamed Daramy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Ezequiel Ponce quiere fútbol continental; si el Valladolid puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guille Bueno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Juanmi Latasa. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Visita un equipo del puesto 19. El resultado no le hará la temporada a nadie y podría desbaratar en silencio la forma de una, y por eso el entrenador lleva viendo vídeo desde el domingo.
En breve
El banquilloJulien Ponceau conserva el voto de su entrenador
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Lucas Lavagnino la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla27/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Valladolid sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mathis Lachuer está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
18 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Valladolid pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Granada ha aceptado el dinero. Lo que Valladolid no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $8.2M: un club que quiere a Baïla Diallo lo suficiente como para preguntar dos veces.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Valladolid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Celta conserva a su hombre, y Valladolid vuelve a una lista con un nombre tachado.