La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Mixto hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Tarcísio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Enzo Maidana entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Mixto. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
PlantillaDudas sobre Jia Weiwei en los entrenamientos
Joazi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Mixto lo saben, y también todos los que lo ven.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mixto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Tarcísio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. GAS conserva a su hombre, y Mixto vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia William Menezes, y el técnico lo permitió.
A Atlético Goianiense le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Mixto no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Joazi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mixto preguntó y GAS dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Luidy firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Mixto no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
En breve
El banquilloNatan Alves llama a la puerta del técnico
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mixto preguntó y Água Santa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A Fluminense le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
A Água Santa le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
La ventana de inscripciones está abierta y el teléfono ha empezado a sonar. De aquí al cierre, a este club lo relacionarán con cuarenta jugadores y fichará a tres, que es la proporción habitual.
Tarcísio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Porto Velho. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo23/11/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Vinícius Pacheco eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Genílson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Genílson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Bazilio, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Luidy firme algo — un contrato en Mixto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Joazi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo02/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Vinícius Pacheco ante una sala que ya las había oído.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Luidy lo produjo, y el 8.25 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Joazi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Mixto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luidy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Mixto saben en cuál de las dos están.
Mercado14/09/2026
Se atascan las conversaciones entre Mixto y Genílson
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla14/09/2026
24 caras nuevas y el Mixto todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Enzo Maidana lo ha hecho, en Mixto, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Mixto hablarán de 18 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Tarcísio y Mixto acuerdan 2 años más.
Joazi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Genílson entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Mixto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
0‑10 ante Vitória, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La grada17/08/2026
Una goleada en copa ante el Vitória deja al Mixto dando explicaciones
0-10, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gianfranco Ojeda y Mixto acuerdan 4 años más.
Partido12/08/2026
Nadie fue capaz de dejar de marcar
10 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Mixto y de Vitória por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Genílson estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.