«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Torpedo Kutaisi pueden fingir no haber oído.
Nodar Lominadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Torpedo Kutaisi dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Dila lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Torpedo Kutaisi, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Torpedo Kutaisi lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Nodar Lominadze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Torpedo Kutaisi nadie finge estar haciéndolo.
En breve
El banquilloMatej Šimić se lleva el toque del técnico
PartidoEcuador de la liga: Torpedo Kutaisi ocupa el puesto 5
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 23 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Torpedo Kutaisi dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Torpedo Kutaisi no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Torpedo Kutaisi pueden fingir no haber oído.
Nodar Lominadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Filip Kljajić, y el técnico lo permitió.
«Veo todos los partidos de Torpedo Kutaisi desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Dila sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 143 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Alan Gobetti: 2 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Gianlucas lo hizo ante Merani. 1‑1 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Torpedo Kutaisi.
Regates completados: 32. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
12 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Nodar Lominadze y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Torpedo Kutaisi lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Torpedo Kutaisi trata con un hombre que quiere otro país.
El único premio que ningún otro futbolista del campo puede ganar es para Filip Kljajić, con 9 porterías a cero en la temporada. Un portero puede esperar toda una carrera una temporada así.
Gianlucas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nodar Lominadze está en ella.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Torpedo Kutaisi, otra semana sin la firma de Warley.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nodar Lominadze. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Fernando Victor lo hizo ante Shukura. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Torpedo Kutaisi.
La racha sin perder llega a 14. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Torpedo Kutaisi marcó en el 114, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Torpedo Kutaisi lo saben.
Calificado con 7.83. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
En breve
DirectivaEn Torpedo Kutaisi el 87% de los ingresos se va en sueldos
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Torpedo Kutaisi no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Demetre Buliskeria será jugador de otro club este fin de semana, y en Torpedo Kutaisi las despedidas han empezado en voz baja.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Torpedo Kutaisi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Fernando Victor
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Torpedo Kutaisi nadie finge estar haciéndolo.
Gianlucas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nodar Lominadze está en ella.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Komnen Andrić ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
Toca Kolkheti, y hay un hombre en el vestuario de Torpedo Kutaisi que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nodar Lominadze. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Torpedo Kutaisi preguntó y Kavala dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Gianlucas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
18 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Gianlucas lo hizo ante Sioni. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Torpedo Kutaisi.
La oferta de Dinamo Tbilisi por Felipe Pires se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Plantilla24/08/2026
Alan Gobetti consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Alan Gobetti acaba de firmar por el Torpedo Kutaisi y, por una vez, la respuesta importaba.
El nombre de Mohamed Cherif ha aparecido en conversaciones de las que Torpedo Kutaisi no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Torpedo Kutaisi cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.54 en la ficha, y la afición del Torpedo Kutaisi se fue a casa repitiendo un nombre.