Rwan Cruz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
14 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Wesley Natã entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo21/02/2033
Luca Scarlato se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Santos, otra semana sin la firma de Diego Loureiro.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Geovane Meurer está en ella.
Puesto 4, 72 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Santos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Rwan Cruz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos han dejado de fingir: Porto hará la llamada por Pablo Maia esta semana. En Santos tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
Plantilla24/01/2033
Palabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alejandro García está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
12 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Mačak, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Samuel Lino. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo24/01/2033
Luca Scarlato se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Rwan Cruz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.1M: un club que quiere a Jairo Reyes lo suficiente como para preguntar dos veces.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Matheus Ferreira ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Santos se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Plantilla27/12/2032
Erick Pulga choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla27/12/2032
8 caras nuevas y el Santos todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
PlantillaNo hay sitio para Erick Pulga en el nuevo dibujo
Santos ha acudido a River Plate con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La oferta llegó a Corinthians esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Puesto 4 con 72 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Santos ha hecho la parte difícil con Sport Recife, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Santos ofreció $550.0K; Ceará dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Rwan Cruz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Maicon ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Santos se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Luca Scarlato la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Federico Rivas será jugador de otro club este fin de semana, y en Santos las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla15/11/2032
Palabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diego Callai está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Samuel Lino firme algo — un contrato en Santos o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Juninho está en ella.
Rwan Cruz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Las normas lo permiten y escuece igual. Gato ha acordado condiciones con el América de Natal para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Plantilla08/11/2032
Palabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diego Callai está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla18/10/2032
Diego Callai choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
19 partidos y 4 goles lejos de aquí, y un hombre que el entrenador no tenía el verano pasado. La cesión hizo lo que se supone que hacen las cesiones y casi nunca hacen.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 6.80, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
6 goles y una media de 7.37 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Matheus Felipe será jugador de otro club este fin de semana, y en Santos las despedidas han empezado en voz baja.
Rwan Cruz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Sport Recife sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Luca Scarlato ya tiene su respuesta de Santos; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Cedidos11/10/2032
Los goles siguen llegando desde el destierro de Wesley Natã
8 goles en 30 partidos en Atlético Mineiro: números que viajan a casa más rápido que él. En Santos alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luca Scarlato está en ella.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Hércules: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Santos necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Grêmio sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Emre Ucar tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
El nombre de Pablo Maia no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Santos no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo27/09/2032
Juninho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Santos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Santos ha hecho saber al mercado que Fernando Alves está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Vasco da Gama querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Santos fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Puesto 3, 57 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.20 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Federico Rivas será jugador de otro club este fin de semana, y en Santos las despedidas han empezado en voz baja.
Notas de los jugadores20/09/2032
Noventa minutos de Samuel Lino en su mejor versión
Calificado con 8.55. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Santos.
Diego Loureiro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Matheus Felipe y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No me fui a mirar desde el banquillo. Quiero volver a Santos y pelear mi sitio.» 11 partidos de 39 en Sport Recife dicen el resto.
El banquillo13/09/2032
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Emre Ucar ante una sala que ya las había oído.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Cristian Moll ya tiene su respuesta de Santos; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
30 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Sport Recife avanza y Santos se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. José María Herrera lo produjo, y el 8.17 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Rwan Cruz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Grêmio sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
42 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Botafogo querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Santos fue despiadado como lo son los equipos buenos.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Santos marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Rwan Cruz lo produjo, y el 8.67 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Puesto 3, 51 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
7.75, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
7.77, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
49 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Matheus Felipe será jugador de otro club este fin de semana, y en Santos las despedidas han empezado en voz baja.
Rwan Cruz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo16/08/2032
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Emre Ucar ante una sala que ya las había oído.
Calificado con 4.53. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
Diego Loureiro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 57 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 57 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Santos preguntó y Fluminense dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Luan Freitas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
5 goles y una media de 7.27 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Diego Loureiro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 64 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 64 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
$1.2M era lo máximo que el club iba a pagar y Fluminense pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Santos preguntó y Náutico dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Santos volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Brusque ya no venda.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Grêmio sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Juninho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 19 años del Santos que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
En breve
Plantilla8 caras nuevas y el Santos todavía se está conociendo
85 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Santos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Santos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. JP Murilo lo produjo, y el 7.93 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 17 acciones combinadas y un 7.65, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
En breve
Objetivos de mercadoNo hay acuerdo por Dyogo Alves a ese precio
Diego Loureiro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 92 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 92 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Victoria por 1‑0 ante Confiança, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santos pueden fingir no haber oído.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
12 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Goiás querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Santos fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y JP Murilo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
2 goles en veinte minutos con Pablo Maia en medio de todo, y Goiás sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
Notas de los jugadores31/05/2032
Noventa minutos de Samuel Lino en su mejor versión
Calificado con 8.36. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Santos.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A Samuel Lino le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. JP Murilo será jugador de otro club este fin de semana, y en Santos las despedidas han empezado en voz baja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maik, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y JP Murilo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El banquillo17/05/2032
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Douglas Cunha
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
1‑4 para Flamengo, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y JP Murilo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Santos, y 0 partidos en 19 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Nahuel Ferraresi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No me fui a mirar desde el banquillo. Quiero volver a Santos y pelear mi sitio.» 2 partidos de 18 en Itabaiana dicen el resto.
Plantilla26/04/2032
Un club más pequeño le vendría bien ahora a JP Murilo
Ha tenido bastante ruido. Si el Santos puede ser un sitio más tranquilo para él, o si la única cura es marcharse a donde las tertulias sean más amables, es cuestión de los próximos meses.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. JP Murilo será jugador de otro club este fin de semana, y en Santos las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
24 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y JP Murilo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia JP Murilo, y el técnico lo permitió.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Rodrygo Peixoto ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Eduardo Queiroz es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Alex Rangel lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Samuel Lino
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Santos la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Santos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Jugaré mientras el cuerpo me deje y pararé el día que no». Tiene 34 años y 381 partidos a sus espaldas, y el club tiene que planificar con una decisión que todavía no está tomada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Julián Reyna entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un entrenador perdona un mal sábado mucho antes que un mal martes, porque uno lo puede explicar y el otro lo eligió. Los informes de esta semana no han sido buenos.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Luca Scarlato
PlantillaLuca Scarlato es la comidilla de la ciudad deportiva
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Rwan Cruz y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/03/2032
JP Murilo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Atlético Mineiro sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Santos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Rwan Cruz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
El entrenador nuevo no hizo el once de la temporada pasada y le da igual qué pinta tenía. Rwan Cruz se lo ha tomado como algo personal, en el mejor sentido, y en Santos están viendo una versión suya que el régimen anterior había dejado de ver.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Arthur do Vale, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Cristian Moll entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Santos se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. JP Murilo será jugador de otro club este fin de semana, y en Santos las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santos pueden fingir no haber oído.
Nahuel Ferraresi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y JP Murilo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Atlético Mineiro sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Santos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Santos la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santos pueden fingir no haber oído.
Santos preguntó y São Paulo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
$6.6M sobre la mesa de Tombense. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $173.8K de lo que el Santos pagó por Jerónimo Gómez Mattar es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Santos estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Un nombre más en la lista: Slovan Bratislava ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Gonzalo Plata. La respuesta de Santos no ha cambiado. De momento.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $8.0M: un club que quiere a Rodrigo Cezar lo suficiente como para preguntar dos veces.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Santos le dijo a Heittor que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
En breve
Notas de los jugadoresGonzalo Plata pudo haber hecho tres
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Emiliano Martínez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Samuel Lino lo produjo, y el 9.13 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Marcos Monteiro ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Murillo será jugador de otro club este fin de semana, y en Santos las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ângelo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pedrinho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo20/10/2031
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Cedidos20/10/2031
Los goles siguen llegando desde el destierro de Kevyson
8 goles en 30 partidos en Maringá: números que viajan a casa más rápido que él. En Santos alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Juninho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Santos, otra semana sin la firma de Dinko Horkaš.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y JP Murilo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
4 convocatorias son un cumplido para la plantilla y un dolor de cabeza para quien la dirige. Los recuperará en dos semanas, cansados y en distintos estados de conservación.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Dinko Horkaš entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
38 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Diego Loureiro lo ha hecho, en Santos, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Pedrinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Santos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Vitoria Guimaraes sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla08/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Emiliano Martínez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Santos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Pedrinho ya tiene su respuesta de Santos; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Dinko Horkaš entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
10 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Juninho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Santos escucha una frase así exactamente como está construida.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santos, y no se va a retirar.
Santos ofreció $930.0K; Fluminense dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
En breve
Objetivos de mercadoUna oferta de $370.0K por Fernando
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Felipe Teresa
61 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Santos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Dos goles y un 8.17 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santos pueden fingir no haber oído.
Pedrinho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Santos es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 91. Athletico Paranaense tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
En breve
Notas de los jugadoresSamuel Lino por encima de todo
89 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 64 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Santos pueden fingir no haber oído.
11 acciones combinadas y 6.83. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Plantilla28/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Santos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maik está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
El banquilloGeovane Meurer se lleva el toque del técnico