No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Paysandu cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Paysandu sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Bonifazi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Paysandu saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El banquillo16/11/2026
Ítalo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Paysandu lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Edílson Júnior ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Edílson Júnior y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
11 acciones combinadas y 7.16. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Plantilla28/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Paysandu sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Bonifazi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo28/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Marcelo Tavares ante una sala que ya las había oído.
1 para Edílson Júnior, calificado con 7.70, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Paysandu cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Remo fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Calificado con 7.90. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Marcelo Tavares podía permitirse ser generoso.
Nadie en el Paysandu insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Toca Amazonas, y hay un hombre en el vestuario de Paysandu que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Paysandu saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
0‑5 para Athletico Paranaense, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Paysandu cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑5, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Caio Mello lo hizo ante Joinville. 4‑2 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Paysandu.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ítalo lo produjo, y el 8.56 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Caio Mello lo produjo, y el 8.05 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Las normas lo permiten y escuece igual. John Echavez ha acordado condiciones con el Maringá para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Paysandu y de Joinville por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Miguel Angelo la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Jean Drosny de ejemplo
PlantillaFacundo Bonifazi choca con un compañero por las exigencias
Notas de los jugadoresNadie sobre el césped estuvo cerca de Kleiton Pego