No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos van der Ham estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Robertinho está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maringá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Warlen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Warlen, y el técnico lo permitió.
13 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos van der Ham estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Paulinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maringá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maringá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Charly Silva, y el técnico lo permitió.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Maringá. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Julio Rodrigues puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Maringá, otra semana sin la firma de Charly Silva.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Maringá reconocería. Los sábados se nota.
Paulinho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Sebastián Ramírez acaba de firmar por el Maringá y, por una vez, la respuesta importaba.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Felipe Cavalcante lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Tiene 20 años y nadie en Maringá lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Maringá preguntó y Colón dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Robertinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Pedro Peixoto es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo11/01/2027
Robertinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maringá lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maringá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Ezequiel tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
14 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Wictor Gabriel tiene 20 años, y Maringá lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Ezequiel tiene 20 años, y Maringá lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Maringá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
MercadoSe atascan las conversaciones entre Maringá y Hiago
$1.8M sobre la mesa de Deportivo Pereira. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
$98.0K sobre la mesa de Vasco da Gama. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Maringá ha hecho saber al mercado que Edison Negueba está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alan Cardoso firme algo — un contrato en Maringá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Maringá saben en cuál de las dos están.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Maringá no tiene una buena respuesta.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Maringá no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
$2.3M es mucho dinero, y el dinero no juega de delantero centro. En el vestuario todos saben a quién se miraba cuando las cosas iban mal.
La grada14/12/2026
La afición se rebela por la venta de Guilherme Pira por $2.3M
Se va al Paysandu, el club tiene $2.3M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.8M: un club que quiere a Kaique Kenji lo suficiente como para preguntar dos veces.
El Monte Azul no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $380.0K por Lucas Aruba, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
Julio Rodrigues y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La grada14/12/2026
El Maringá gasta $380.0K en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $380.0K por Lucas Aruba, y durante una semana nadie se queja de nada.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Maringá ha sido explícito sobre la situación de Robertinho, que es más de lo que reciben muchos.
Una consulta de cesión a Botafogo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Julio Rodrigues y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Agustín Rivero está viviendo esa versión en el Maringá, y suele notarse en el primer mes.
Mercado16/11/2026
Se atascan las conversaciones entre Maringá y Ronald
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo16/11/2026
Robertinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Maringá lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Maringá saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Es el negocio menos glamuroso que hace un club y la razón por la que las temporadas no se caen en febrero. Agustín Rivero está aquí para las semanas en que hay tres lesionados y alguien tiene que jugar igual.
Tombense querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Maringá fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Warlen lo ha hecho, en Maringá, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Tiene 16 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
23 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
1‑3 ante Brasil de Pelotas, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Maringá y Londrina, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Caio Assis tras el 1‑5, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Notas de los jugadores17/08/2026
Un gol en propia puerta que Guilherme Pira querrá olvidar
El único gol que un futbolista no puede celebrar y tampoco puede olvidar. Su nombre está en la columna equivocada y nada de ello fue a propósito.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Robertinho
El banquilloRobertinho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
PlantillaFelipe Lima, 16 años, tiene su oportunidad
Regates completados: 38. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Los debuts se sobreviven, no se disfrutan. Este se disfrutó: 7.50, 1 goles y un entrenador al que ya le preguntan si vuelve a ser titular la semana que viene.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La grada10/08/2026
La grada ya no se calla
«Os seguimos a todas partes y nos dais esto.» 4 de los 18 jugadores del primer equipo lo oyeron al retirarse, y los que no lo oyeron es que no jugaron.
El Juventude seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Wictor Gabriel ha pactado su marcha al Maringá, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Maringá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 14 años que siente suyo. Roberto Pereira la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Dos goles y un 8.64 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Julio Rodrigues estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Robertinho estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Caio Assis sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Mercado03/08/2026
Se atascan las conversaciones entre Maringá y Rhuan
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Edison Negueba entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Maringá tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.