33 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
La racha sin perder llega a 11. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Junior, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Junior nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Junior la escuchó como otra cosa.
Matías Moreno y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla07/03/2033
Jhon Durán choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Arthur Chaves de ejemplo
El Junior convierte su casa en un mal sitio para visitar
29 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Julio Enciso lo produjo, y el 8.76 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Junior, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luis Sequeira será jugador de otro club este fin de semana, y en Junior las despedidas han empezado en voz baja.
Yerson Mosquera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Arthur Chaves quiere fútbol continental; si el Junior puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Lucas Silva está viviendo esa versión en el Junior, y suele notarse en el primer mes.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Junior sobre quién trabaja
Notas de los jugadoresJeremy Sarmiento en cifras de sobresaliente
29 partidos sin perder, y entonces Alianza Lima. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Partido23/11/2032
El Junior convierte su casa en un mal sitio para visitar
25 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
95 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
0‑1 ante el nivel de Alianza Lima. Nadie va a fingir que esto sea un escándalo: la distancia es real, es medible, y recortarla es un proyecto, no una charla de vestuario.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Junior, y no se va a retirar.
21 goles y una media de 7.31 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Junior nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Junior pueden fingir no haber oído.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Junior la escuchó como otra cosa.
Ya son 24 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Jeremy Sarmiento lo produjo, y el 8.92 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Junior, y no se va a retirar.
6 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
7.69, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Vitinho será jugador de otro club este fin de semana, y en Junior las despedidas han empezado en voz baja.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Junior lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Junior pueden fingir no haber oído.
Una media de 7.33 en la temporada con 21 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Junior nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jeremy Sarmiento. 2‑0 ante Atletico Bucaramanga, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
PartidoOtra más recogida lejos de casa
El banquilloMarcos Senesi se lleva el toque del técnico
Traspaso acordado, ficha acordada, y Queretaro esperando con una camiseta. En Junior nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
19 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
7 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Carlos Alberto Campos lo produjo, y el 8.45 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Junior, y no se va a retirar.
20 goles y una media de 7.31 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Vitinho será jugador de otro club este fin de semana, y en Junior las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Carlos Alberto Campos y Junior acuerdan 3 años más.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Gino Infantino acaba de firmar por el Junior y, por una vez, la respuesta importaba.
Matías Moreno estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Junior lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Junior, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Junior lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Directiva26/07/2032
Junior cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 5; bajas, 7; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
La oferta de Leones por Vitinho se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Junior puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Carlos Garcés está viviendo esa versión en el Junior, y suele notarse en el primer mes.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Junior cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Jordan Ferrín
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Junior nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Junior pueden fingir no haber oído.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Junior puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Junior cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ronaldo Pájaro, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Junior, otra semana sin la firma de Jeremy Sarmiento.
Plantilla15/03/2032
19 caras nuevas y el Junior todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Junior, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Junior nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Junior la escuchó como otra cosa.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Keny Arroyo ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Junior cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La operación que iba a llevar a Marcos Senesi al Deportivo Pereira se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Junior con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Junior pueden fingir no haber oído.
Matías Moreno estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Sporting Cristal conserva a su hombre, y Junior vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nicolás Capaldo está en ella.
En breve
El banquilloLuka Romero llama a la puerta del técnico
El banquilloJulián Malatini, de nuevo con un técnico que le conoce
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Junior pueden fingir no haber oído.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Carlos Alberto Campos lo ha hecho, en Junior, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Junior lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Junior no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Junior la escuchó como otra cosa.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Vicente Reyes ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Simón García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Primero, con 84 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Junior nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Junior puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Plantilla24/11/2031
Mateo Silvetti choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Vitinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo24/11/2031
Yerson Mosquera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Junior lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luka Romero entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Nelson Deossa puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Junior pueden fingir no haber oído.
Simón García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mateo Silvetti estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Junior puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
11 partidos sin encajar en 22 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Kevin Cataño está teniendo muchas.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Cedidos13/10/2031
Los goles siguen llegando desde el destierro de Jordan Barrera
7 goles en 34 partidos en Deportivo Cali: números que viajan a casa más rápido que él. En Junior alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Jean Carlos Pestaña se lesiona los ligamentos de la rodilla: 49 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 49 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ángel Torres será jugador de otro club este fin de semana, y en Junior las despedidas han empezado en voz baja.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Santiago Simón quiere fútbol continental; si el Junior puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Plantilla19/05/2031
Palabras en el entrenamiento del Junior sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luis Quintero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
57 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Junior pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Junior hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Junior pueden fingir no haber oído.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Mateo Tanlongo marcó, fue calificado con 7.91 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Junior la escuchó como otra cosa.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Renan Lodi acaba de firmar por el Junior y, por una vez, la respuesta importaba.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Junior sobre quién trabaja
El banquilloDevis Vásquez se lleva el toque del técnico